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Estaciones de carga para movilidad eléctrica “made in Colombia”: así se ve este panorama

El auge de los carros eléctricos en Colombia avanza, pero no lo hace solo; detrás aparece un desafío que aún busca respuesta: dónde y cómo cargarlos.

23 de marzo de 2026 - 10:00 a. m.
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Foto: Getty Images - boonchai wedmakawand
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Mientras los vehículos eléctricos comienzan a abrirse camino en Colombia, la infraestructura necesaria para acompañar ese crecimiento avanza a otro ritmo, más lento, más fragmentado.

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En esa distancia entre la demanda y la realidad encontró su origen MubOn, una compañía colombiana que decidió no limitarse a instalar cargadores, sino a construir un ecosistema alrededor de la recarga.

Según Nelson David Padilla, fundador y CEO, el problema nunca fue únicamente la falta de equipos. “Muchos usuarios tenían dudas sobre dónde cargar, cómo pagar o qué tipo de cargador utilizar”, explica. La dificultad no estaba solo en la infraestructura, sino en la experiencia.

Los retos de la electrificación del transporte

Para 2030, la Agencia Internacional de Energía (AIE) estima que el número de vehículos eléctricos que estarán en circulación a nivel global llegará a 250 millones. Esto cuadruplicaría la flota de transporte electrificado que se registró para 2024, de acuerdo con el más reciente informe del organismo en esta materia.

El crecimiento se registraría en prácticamente todas las categorías, pero se daría especialmente en transporte de pasajeros y carros de pasajeros, según los datos de la Agencia.

Sin embargo, en el camino hacia la electrificación hay retos grandes. El organismo lista algunos de los más importantes.

– El precio de la energía: En un mundo con volatilidades en otras esquinas de la canasta energética, los precios locales de la electricidad pueden registrar picos que disminuyan la adopción de vehículos eléctricos.

– Las tensiones comerciales: Un escenario hostil en temas de comercio global le pegaría a pedazos claves de la cadena de producción de vehículos eléctricos, como la extracción y procesamiento de minerales críticos para la fabricación de baterías.

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– Señales de política pública: La Agencia hace énfasis en la necesidad de adoptar mayores políticas públicas para estimular la transición hacia la electrificación del transporte. En este ramo enumera asuntos como descuentos tributarios para vehículos, así como infraestructura para el sistema, como estaciones de carga.

El crecimiento de la flota en Colombia y los retos locales

En Colombia, de acuerdo con cifras de la Andi y Fenalco, la adopción de vehículos eléctricos creció 115 % en 2025. Aunque el porcentaje no es menor, la cifra total de nuevas matrículas se ubicó en un poco menos de 20.000 unidades, algo que palidece frente a los números totales del mercado, con 254.025 (sólo en diciembre se registró la entrada de 30.135 nuevas unidades).

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Si bien el crecimiento en vehículos eléctricos señala hacia una ruta que resulta interesante, algunos de los retos en el camino se relacionan con los descritos por la AIE, especialmente en lo que tiene que ver con infraestructura de carga.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Minas, 2025 finalizó con más de 229 estaciones de carga pública, más de 400 cargadores y cerca de 800 conectores. Según proyecciones de la industria y la cartera, sostener un ritmo avanzado de electrificación en el transporte requerirá unos 20.000 puntos de carga a nivel nacional, lo que podría requerir una inversión de cerca de USD 400 millones.

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Recientemente, la regulación en términos de estaciones de carga avanzó para intentar unificar los estándares a nivel nacional, mediante una resolución del Minminas, que busca interoperabilidad entre puntos de carga para estandarizar su expansión. La medida va en la vía de exigir “infraestructura compatible con conectores internacionales tipo 2 y CCS2, habilitar el uso del protocolo abierto OCPI 2.2.1 y permitir que los operadores de carga accedan al mercado no regulado, fortaleciendo la competencia y la sostenibilidad económica del sector”, según la cartera.

De la idea a una red inteligente

En este panorama de falta de infraestructura y fragmentación en el mercado, la compañía apostó por una visión más amplia. No se trataba de sumar puntos de carga de manera aislada, sino de tejer una red. Una en la que infraestructura, usuarios, operadores y energía dialogaran dentro de una misma plataforma.

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Esa idea ha guiado su crecimiento. MubOn se ha desarrollado con talento y capital colombiano, una base que, según Padilla, les ha permitido leer con precisión las condiciones del país y responder a sus particularidades, sin perder de vista la necesidad de abrirse a alianzas estratégicas que impulsen su expansión.

Detrás de cada estación hay un trabajo que va más allá del hardware. Aunque la compañía integra componentes de fabricantes internacionales, la ingeniería, el diseño, la implementación eléctrica y la operación se ejecutan en Colombia. Esa cercanía técnica les permite ajustar cada proyecto a variables concretas, desde la capacidad energética del sitio hasta el perfil de los usuarios.

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El software como eje silencioso

Más que un complemento, la plataforma tecnológica es el sistema nervioso de la operación. Desde allí se administra la red, se monitorean los cargadores en tiempo real, se gestionan pagos y se analizan los datos de uso energético.

Para Natalia Ortiz, CMO de MubOn, esta capa digital redefine la relación del usuario con la carga. “La aplicación móvil y la interoperabilidad de la red hacen que el proceso sea más simple, confiable y transparente, algo clave para impulsar la adopción”, señala.

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Ese equilibrio entre infraestructura y tecnología también se refleja en su modelo de negocio. La compañía combina instalación de estaciones, operación para terceros, proyectos llave en mano y desarrollo de software, a lo que suma esquemas de inversión compartida que facilitan el despliegue en ubicaciones estratégicas.

El resultado es una red que crece de la mano de aliados como centros comerciales, hoteles, concesionarios, empresas de energía y operadores de parqueo.

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Presencia en el país y expansión en marcha

Hoy, MubOn tiene presencia en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, además de corredores estratégicos. La red ya supera los 100 puntos de carga y sigue expandiéndose al ritmo del parque de vehículos eléctricos.

Sin embargo, el camino no está libre de retos. Ortiz menciona que uno de los principales desafíos sigue siendo la disponibilidad de capacidad eléctrica en ciertos puntos, así como los tiempos de implementación de nuevas conexiones. A esto se suman temas de estandarización tecnológica y coordinación entre actores.

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Aun así, la hoja de ruta está definida. En los próximos años, la compañía busca consolidar corredores de carga rápida que conecten las principales ciudades y fortalecer su plataforma como un sistema integral de gestión.

También apunta a un segmento clave, las flotas empresariales, donde la electrificación puede acelerar de forma más contundente.

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La mirada, además, trasciende las fronteras. MubOn ya cuenta con un piloto en Ecuador y analiza nuevas oportunidades en la región. “La meta es convertirse en una plataforma regional de infraestructura y tecnología para movilidad eléctrica”, afirma Ortiz.

Por David Vásquez Herrera

Periodista de la Universidad Uniminuto, con diplomado en comunicación estratégica para las organizaciones. davas_fc dvasquez@elespectador.com
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