Este viernes se levantó la restricción de gas en la región Caribe, una medida que impactó la demanda industrial y puso de manifiesto la necesidad de que el país cuente con reservas suficientes para atender estas emergencias. Más teniendo en cuenta que el país espera el fenómeno de El Niño, que va a elevar la demanda de gas para alimentar a las plantas térmicas.
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Los representantes de la industria del gas natural y el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, se reunieron el jueves para analizar la situación de restricción en el suministro de gas en la región Caribe. “Ratifiqué mi compromiso y el del gobierno nacional de trabajar en conjunto con las empresas de gas natural del país, para seguir adelante en el desarrollo nacional y mejorar la calidad de vida de cada familia colombiana”, dijo el ministro al final de la reunión. Tras los esfuerzos concertados entre los gremios y el Gobierno se dio una solución.
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El mercado del gas presenta varias limitaciones, una de ellas tiene que ver con la separación de mercados. La Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) pidió en su momento al Gobierno “viabilizar por parte de la CREG, la comercialización de la capacidad de transporte asociada a la bidireccionalidad del tramo Ballena– Barrancabermeja”, como una de las medidas para solucionar la situación de restricción de gas que impactaba la demanda industrial de la región Caribe originada por la contingencia operativa en algunos pozos de la petrolera Canacol Energy.
Se anticipaba, entre otras cosas, que las importaciones de gas, a precios internacionales, muy por encima del doméstico, estarían por encima de lo normal y, con el fenómeno de El Niño a la vista, las tarifas de energía sentirían el efecto de esas compras externas.
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Para conjurar el problema, Naturgas propuso permitir negociaciones en cualquier momento del año, habilitar el mecanismo de negociación directa, que se puedan hacer suscripción de contratos de suministro en firme, con vigencias menores a un año y que se revise por parte de la UPME, el costo de racionamiento utilizado para asignar el gas natural que quede disponible cuando se presenten restricciones de suministro.
Aunque se levantó la limitación, la medida fue una llamada de alerta. La presidenta de Naturgas, Luz Stella Murgas, aprovechó la emergencia para recordarle al gobierno sobre “la necesidad de acelerar y expandir la actividad exploratoria, con el fin de desarrollar el potencial de reservas de gas natural del país, para garantizar la confiabilidad, autosuficiencia y seguridad energética de Colombia”.
Una voz de alerta
La situación anormal que se presentaba en la región Caribe fue advertida por la directora de la Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía Industriales y Comerciales (Asoenergía), Sandra Fonseca. En su momento, la dirigente gremial sostuvo que la compañía Canacol Energy “informó sobre una restricción en el suministro de gas natural a diversos usuarios industriales en respuesta a algunas problemáticas en sus pozos de producción y equipos”.
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Precisamente, Asoenergía esta semana volvió a alertar sobre la venta de energía a Ecuador, generada con gas natural. El gremio pidió al Gobierno Nacional “ser consecuente frente a las restricciones de gas natural que está afrontando la industria nacional”, teniendo en cuenta que “sí se exporta energía a Ecuador utilizando plantas de generación a gas para atender esta demanda”. Fonseca recordó que las exportaciones de energía a Ecuador se realizan pese a que el presidente Petro, en conversación con el presidente, Guillermo Lasso, “afirmó que, debido al fenómeno de El Niño, no se podía vender energía al vecino país”.
Esta situación se presenta “en medio de un mercado de energía a precios desbordados ofertados por las generadoras hidráulicas que vienen marginando el mercado y que fijan el precio, por encima de las térmicas a gas, sin los beneficios de la competencia dados los retrasos de expansión”.