Para la próxima reforma tributaria que se presentará en marzo ante el Congreso de la República, el presidente Juan Manuel Santos reiteró que podía “escribir en piedra” que no iba a subir los impuestos. Sin embargo, dejó entrever que bajarían las tarifas en el impuesto a la renta y descartó que no se pueda ampliar la base gravable.
Por ahora, según el jefe de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), Juan Ricardo Ortega, el Gobierno “trabaja arduamente” para que el proyecto de reforma tributaria —del que aún no reveló detalles, dada la cláusula de confidencialidad existente— esté en el Congreso en el tercer mes de este año. Esta reforma será la décima hecha en Colombia desde el año 2000 y se suma a las 24 que se hicieron durante el siglo XX (ocho de ellas, entre 1991 y 2000). La última fue la llamada “minirreforma tributaria”, con la que se buscó dar más competitividad a las empresas del país.
Pese a lo anterior, hay sectores que consideran que la reforma que viene en camino va a ser regresiva, pues va a ampliar la base del IVA e incrementará las tarifas. Eduardo Sarmiento, director del Observatorio Económico de la Escuela de Ingenieros Julio Garavito, dijo que si se amplía la base gravable los grupos pobres y de ingresos medios de la población serán los que pagarán.
“Ese margen que da el aumento del IVA se va a emplear para disminuir las tarifas de la renta y para reducir los parafiscales. Es difícil imaginar una reforma tributaria más regresiva”, dijo Sarmiento.
Horacio Ayala Vela, exdirector de la DIAN y consultor tributario, dijo que en materia de impuestos a la renta y al patrimonio, de cara a la reforma, si se eliminan de raíz los privilegios existentes es posible emprender una reducción tarifaria. Dijo que un ejemplo de los beneficios es el caso de las zonas francas, que están pagando tributo de renta del 15% y no del 33% como lo hacen ordinariamente otras empresas.
“Hay que limitar las exenciones especiales máximo a cinco años. El gobierno Uribe eximió de impuestos hasta por 20 años a hoteleros y transporte fluvial”, recordó Ayala, y también sugirió dejar sin exención tributaria a las utilidades provenientes de la venta de acciones.
En materia de IVA, dijo: “Estoy de acuerdo con reducir tarifas, generalizar el impuesto y eliminar una serie de exenciones”. Reiteró que la lista de bienes no indispensables exentos de gravámenes es bastante larga. Sugirió, por ejemplo, “en vez de tener una tarifa diferencial de IVA para carros, dejarlos a todos con la misma y crear un impuesto adicional para vehículos de alta gama”.
En opinión de José Manuel Restrepo, rector del Colegio de Estudios Superiores en Administración (CESA), si hay una reducción impositiva, como la que insinúa el presidente Santos en materia de impuesto de renta, debe existir una compensación a esos “recursos perdidos”. Explicó que, por una parte, habría equilibrio si la economía crece lo suficiente para aumentar el recaudo.
Otra arista clave en la reforma, en la que Restrepo coincide con Ayala, es “eliminar dramáticamente la evasión y suprimir exenciones tributarias que no han dado resultado”. Si de buscar fuentes adicionales de ingreso se trata, explicó que en los impuestos municipales hay una fuente de riqueza que debe comenzar a explotarse a través de la actualización catastral de los municipios.
Según la DIAN, por concepto de impuesto de renta se pagaron $34,82 billones el año pasado y por IVA, $37,8 billones. El recaudo total ascendió a $86,59 billones.
De cara a la reforma, el Consejo Privado de Competitividad (CPC) había sugerido reducir la tarifa del impuesto a la renta corporativa del 33% al 20%. Además, se recomendó eliminar la carga tributaria sobre la nómina de las empresas en materia de parafiscales.
Entre tanto, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) había advertido que si el impuesto de renta se disminuye de una tasa del 33% a una del 25%, “se podrían generar pérdidas de recaudo”. Además, señala el organismo, este descuadre en las cuentas tributarias no se puede compensar con eliminar exenciones ni con “marchitar” zonas francas.