El pasado miércoles 18 de noviembre se realizó la Primera Cumbre Nacional de Liderazgo, que fue el resultado de la investigación “Prácticas de Liderazgo en Colombia”, dirigida por La Universidad Católica de Chile y Xn Internacional. En una serie de fascículos que circularon en este diario durante el segundo semestre de 2015, junto a diversas historias de empresarios colombianos que han ejercido liderazgo en el país, se le dio continuidad al proyecto y se llevó a la práctica. La Cumbre fue un espacio que permitió entender, reflexionar y diseñar el camino para cumplir metas encaminadas al desarrollo sostenible de Colombia.
Cuando se menciona la palabra “cumbre”, generalmente se asocia con una reunión de altos jerarcas de gobiernos, organismos internacionales o corporaciones, con el propósito de debatir sobre temas cruciales. En el caso de la Primera Cumbre Nacional de Liderazgo, esta asociación es correcta, pero incompleta. Es correcta, porque a la cumbre que tuve la oportunidad de dirigir y facilitar asistieron más de 50 líderes de importantes empresas colombianas, para conversar sobre cómo cultivar el liderazgo empresarial que el país necesita para afrontar sus grandes retos.
Sin embargo, es incompleta porque falta decir que no fue un foro de liderazgo más, sino una reunión diseñada con el método del cambio organizacional y social denominado Indagación Apreciativa (IA). Esto es, una reunión de actores diversos, con un propósito de cambio expresado en términos positivos y un desarrollo basado en conversaciones sobre fortalezas y posibilidades (no en la resolución de problemas) y en el diseño colaborativo de la acción innovadora.
Indagación Apreciativa es un método de desarrollo organizacional y social, creado por David Cooperrider y Ronald E. Fry, de Case Western Reserve University, que permite transformar los sistemas humanos en la imagen compartida de su “mejor posibilidad”, a partir del despliegue de sus fortalezas.
La cumbre reunió en una misma sala a más de 50 líderes empresariales, del sector privado y de la sociedad civil, que suspendieron por un día la atención de sus asuntos habituales con el propósito de descubrir el ADN del “liderazgo de sistema”, un liderazgo que trasciende las fronteras de la empresa y orquesta redes de colaboración para crear valor económico, social y ambiental; e imaginar la masa crítica de líderes de sistema o de redes de organizaciones que se necesita para consolidar la paz y codiseñar innovaciones económicas y sociales que habiliten y aceleren el cultivo de ese liderazgo.
Mediante la narración y apreciación de sus propias historias de liderazgo de sistema, la visualización de posibilidades positivas y un ejercicio de ideación, los participantes diseñaron una serie de iniciativas de innovación social que, si se implementan y escalan, pueden desatar una ola de progreso sostenible en Colombia. Y a la vez, experimentar el liderazgo de sistema que se necesita para afrontar acuciantes retos sociales como la terminación definitiva del conflicto armado, que ya cumple 50 años dejando una ola de víctimas, o la eliminación de la brecha de desarrollo urbano-rural.
Esta posibilidad creada por los líderes de la Primera Cumbre Nacional de Líderes Empresariales es ambiciosa y deseable. Puede atraer a otros actores y construir más capacidad cooperativa para iniciar una admirable historia de cambio social.
*Socio fundador de Xn International, Inc. Experto de desarrollo de liderazgo y cambio organizacional positivo.