En el sitio hay un poco más de 120 sillas alineadas en forma de U. El ambiente frío, tal vez por los colores oscuros de la decoración, se torna más amigable con la llegada de varias mujeres y un cúmulo de hombres con traje y corbata que como hormigas, van llenando rápidamente sus puestos de trabajo. Cada uno tiene un teléfono y un computador a través de los cuales mueven millones de pesos en una jornada comprando y vendiendo papeles de los clientes. Unos ganan y otros pierden, aunque el consejo del comisionista siempre está presente. Así comienza la jornada de un corredor de bolsa, este en especial, de la firma Correval S.A., que hace parte de la Bolsa de Valores de Colombia.
“Cáceres”, como le dicen sus colegas, es un hombre delgado de 27 años y en su escritorio, un espacio de 1,50 m, reposa un vaso de Coca-Cola, un calendario y una bola de billar con varios mensajes en su interior que, según él, mágicamente le sirven de consejo para guiar sus decisiones. Su nombre es Diego, estudió finanzas y con escasos tres años de experiencia, ya sabe cómo hacer crecer con seguridad el capital: pausa para hablar, osado al teléfono para negociar y ágil para manipular el Sistema Electrónico Transaccional FX (SETFX), donde en 10 segundos llena el formato con el que legaliza cada una de las operaciones que concreta. Cada una tiene una comisión del 30%.
En su monitor están registrados los movimientos accionarios y de monedas, donde aparecen las “puntas” en las que se mueve el dólar (valor máximo y mínimo para negociar). A las 9:00 a.m. se abre el mercado de las acciones y Ecopetrol, el papel que está de moda por el sonado “efecto iguana”, empieza a registrar las primeras alzas que llaman la atención. Su teléfono suena constantemente, “son clientes”, dice Cáceres, quien ya sabe que varios de ellos, como es rutina, verifican paso a paso los movimientos que él hace con su capital.
Junto a la pantalla de Blomberg, para informarse, aparece el messenger como uno de sus más efectivos medios de comunicación. Allí están muchos de sus clientes y sus amigos, que a la par, le referencian clientes. Se mueve en una profesión que ha sido catalogada como una de las más estresantes, porque “mientras unos ganan, otros pierden, así es el mercado”, dice Cáceres, que, contrario a lo de muchos, asume con prudencia cada uno de sus movimientos.
Aunque no mantiene un récord de operaciones al día, sí sabe que lo ideal es tener 15 grandes y buenos clientes para ofrecerles un buen servicio. Prefiere, dice él, no hablar puntualmente de ellos por el grado de confidencialidad y compromiso que ha adquirido, y cuando se le pregunta por sus recuerdos en la mesa corporativa, le llega a su memoria uno de los primeros días en los que por falta de experiencia, perdió $19 millones en una sola operación.
En toda la jornada dentro de su oficina, que va desde las 7:15 a.m. hasta la 1:00 p.m., porque la tarde la dedica a las relaciones para conseguir nuevos clientes y a valorar los portafolios de los ya existentes, se levanta no más de 15 veces de su silla. Sus ingresos mensuales pueden superar los $10 millones, relata Lina Rojas, su jefe; sin embargo, un comisionista con más experiencia puede doblarlo fácilmente. En Colombia hay actualmente 37 firmas dedicadas al negocio de corretaje en el mercado, un negocio en el que también hay traders o transadores de monedas que trabajan independientemente. Algo a lo que ni Cáceres ni sus colegas se dedican, pues no pueden hacer negocios fuera de la firma donde trabajan.
A la 1:00 p.m., el mercado cierra. De las pantallas desaparecen los indicadores y el lugar empieza a desocuparse. Las operaciones llegaron a su fin, y como Cáceres, sus colegas van atravesando las dos puertas de seguridad que permiten el
ingreso a la mesa central de la firma Correval. El retumbar de los teléfonos se acaba, mientras los únicos que no se detienen son los cuatro relojes que indican la hora de Santiago, Nueva York, Bogotá y Londres, precisamente algunas de las bolsas donde se terminan moviendo varias de las operaciones del día.
Las noticias de Brasil, la FED y la inflación ya son periódico de ayer y Cáceres, con la calma que lo caracteriza y ajustando el nudo de su corbata, abandona el lugar para salir caminando por la carrera séptima y advirtiendo que su trabajo es una operación que se aprende en seis meses, el mismo tiempo en el que entendió que, como reza un viejo refrán y que ahora hace parte de su repertorio, que “la plata hay que saberla mover, porque no es como las frutas que se ven crecer en los árboles”.
Las bolsas del mundo
Calificaciones de riesgo, fusiones empresariales, elecciones presidenciales, ataques terroristas, amenazas de recesión económica, la sobre oferta de alimentos o contrario a ello, su escasés e, incluso, los malos resultados que al final de los 90 minutos pueda dejar un equipo como el Real Madrid, Manchester, que son de los pocos conjuntos que cotizan en bolsa, son sólo algunas de las variables con las que juegan a diario los protagonistas de los más de 30 mercados accionarios más importantes del mundo cuando de transar en bolsa se trata. Entre las más grandes aparecen: Wall Street en Nueva York, las bolsas de Londres, Shangai, Madrid, París, Corea, Kuala Lumpur, Tokio, Johannesburgo, Taiwán e India.
Y de las más operadas en Centro y Suramérica están por Brasil, las de Sao Paulo y Río de Janeiro; las de México, Bogotá y Perú, además de la Bolsa de Comercio de Chile. En estos mercados, por su tamaño y cercanía, se mueven ágilmente los comisionistas colombianos.
Cómo invertir
Para que una persona natural pueda invertir en la Bolsa de Valores de Colombia debe contactar una firma comisionista, la cual tiene como fin colocar su dinero a producir con la mejor rentabilidad posible dentro del mercado de capitales y con mayor seguridad que otros sistemas.
Firmas comisionistas
Tanto para personas jurídicas como naturales existen en Colombia 37 firmas que funcionan como intermediadoras. Algunas de las más reconocidas son Interbolsa, Ultrabursátiles, Serfinco, Valores de Occidente, Davivalores, Corficolombiana y Santander Investment Valores Colombia.
Otros títulos
En la BVC también se hacen operaciones con bonos, papeles comerciales, CDT, aceptaciones bancarias, CERT, CEV, cédulas hipotecarias, Certificado de Desarrollo Turístico, TES, Títulos de Desarrollo Agropecuario y Bonos Obligatoriamente Convertibles en Acciones (Boceas).
Cómo ser comisionista
Es necesario tener un título profesional y contar con un curso de operación bursátil. Además, debe ser presentado por una Sociedad Comisionista de Bolsa y entregar su hoja de vida para aprobación del Consejo Directivo de la Bolsa de Valores de Colombia y de la Superintendencia de Valores.
Horas del negocio
Para el mercado de renta variable el Sistema Electrónico de Negociación se abre a las 9:00 a.m. y cierra a la 1:00 p.m. Para la renta fija comienza a las 8:00 a.m. y, de acuerdo con la sesión, cierra entre la 1:00 p.m. y las 5:00 p.m. Para la divisas la jornada inicia a las 8:00 a.m. y culmina entre las 4:00 y las 6:30 p.m.
Balance de 2007
Las operaciones del año pasado a través de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), en los mercados de renta fija y renta variable (acciones), sumaron un total de $1.134,41 billones, el segundo registro más importante de los últimos siete años, después de 2006, cuando el monto alcanzó los $1.728,17 billones.