Según los datos que fueron publicados el miércoles, a un nivel de país por país, Francia volvió a caer en la recesión, la producción de Italia siguió contrayéndose, e incluso Alemania, la economía más grande y fuerte de la Eurozona, tan sólo logró un débil retorno al crecimiento.
Las tendencias divergentes de Alemania y Francia, las dos economías más grandes de la Eurozona, pusieron de relieve las diferencias que aún se mantienen, pero también demostraron cómo incluso las economías más grandes enfrentan problemas.
Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, informó que el producto interno bruto en la Eurozona como un todo cayó 0,2% en el primer trimestre, en comparación con el último trimestre de 2012, cuando se encogió 0,6%. La contracción fue ligeramente peor de lo que se esperaba.
El sexto trimestre consecutivo de declive es el más largo que hasta ahora haya tenido la Eurozona, lo cual supera en duración la recesión post-Lehman de 2008 y 2009, aunque no en la profundidad de la recesión.
“Todas las esperanzas siguen puestas en que se reviva la demanda externa”, dijo Peter Vanden Houte, economista de ING. “Sin embargo, con el apretón fiscal en los Estados Unidos, y con la incierta recuperación de China, el estímulo por parte de las exportaciones netas no va a ser grande”.
El Banco Central Europeo (BCE) recortó las tasas de interés en su última reunión, a principios de este mes, y dijo que estaba listo para tomar más decisiones si la situación lo ameritaba.
Mientras que la anémica recuperación en parte se produjo a causa del mal clima durante los primeros tres meses, su crecimiento más débil de lo esperado contradijo las suposiciones sobre el camino sostenido hacia la mejora económica.
“Es larga la lista de negativos para la Eurozona”, dijo Nick Kounis, economista de ABN Amro. “La consolidación fiscal, el aumento del desempleo, las apretadas condiciones de préstamo bancario, el aumento del precio del euro con respecto al yen y la débil demanda mundial están pesando sobre la economía”.
Italia, la tercera economía más grande del bloque, vio una reducción de 0,5% en su PIB durante el primer trimestre, luego de una caída de 0,9% en el cuatro trimestre de 2012, según su oficina nacional de estadística. La cifra alargó la recesión del país a su séptimo trimestre consecutivo y se vio acompañada por caídas en el consumo y en la inversión.
El PIB de Francia se redujo 0,2% en el primer trimestre, que es la misma tasa de caída de los últimos tres meses de 2012, según Insee, la oficina nacional de estadística de ese país. La inversión, medida por la formación de capital fijo bruto siguió siendo débil, cayendo un 0,9% adicional luego del 0,8% del cuarto trimestre de 2012. Las exportaciones cayeron y la actividad de la construcción también se redujo.