Justo cuando los analistas proyectaban un momento deprimente para la economía, el DANE sorprendió al mercado: el Producto Interno Bruto (PIB) creció 4,2% en el segundo trimestre del año frente al mismo período de 2012, mientras los economistas proyectaban un comportamiento más reservado, entre 3,3% y 3,6%.
La razón principal del desajuste en los análisis se debió a un crecimiento excepcional de la agricultura, la ganadería, la caza, la pesca y silvicultura, cuyas actividades lideraron el crecimiento económico con una expansión de 7,6%. En contravía, el resultado más discreto fue el de la industria, con un alza de 1,2% (ver gráfico).
Pero el informe oficial tiene una nota a pie de página: el análisis técnico no tomó en consideración los reclamos de los productores agrarios, que paralizaron al país por tres semanas, ni la huelga de trabajadores de la Drummond, que afectó la producción de carbón, pues ambos eventos ocurrieron entre julio, agosto y septiembre.
Esa salvedad despierta las dudas de analistas como Cecilia López Montaño, exministra de Agricultura, a la hora de evaluar el rumbo de la economía: “Indica que el tercer trimestre no pinta bien. Ante todo porque el agro debió sufrir mucho durante el paro, porque la minería está contribuyendo poco al PIB y la industria sigue en baja forma. Así, es muy difícil que el país crezca 4% a terminar el año, un nivel por debajo de su potencial”.
Su postura es rebatida por César Caballero, presidente de la consultora Cifras y Conceptos, quien esperaba una expansión del PIB del 3,8%: “Sí es posible que el comportamiento del tercer trimestre se vea afectado por los paros, pero también es un comportamiento normal que el crecimiento mejore siempre en el segundo trimestre del año. En especial, porque el presupuesto nacional termina de ejecutarse en los últimos meses del año, sobre todo en momentos de campaña preelectoral”.
En su informe, el DANE también destacó un crecimiento de 2,9% en la formación bruta de capital, de 4,6% en el consumo final y de 7,6% en las exportaciones, componentes de la demanda interna.
“La realidad supera las expectativas. Estos son datos muy dicientes del momento de la economía; además, el cuarto trimestre será muy bueno, porque la base del año anterior fue muy baja. Pero no hay que perder de vista a la industria, porque lleva varios períodos estancada”, dice José Manuel Restrepo, rector del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA).
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