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Exportadores piden prudencia

A pesar del nerviosismo en los mercados, empresarios advierten que es prematuro medir su impacto en el sector.

09 de agosto de 2011 - 05:00 p. m.
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La Bolsa de Valores de Colombia vivió ayer una jornada de recuperación tras el descalabro del lunes, cuando la plaza no fue ajena al nerviosismo de los mercados mundiales y su índice, el IGBC, cerró con una caída del 4,11% en su cotización.

El escenario parecía repetirse ayer en su apertura, cuando la actividad retrocedió 0,15%. Sin embargo, el segundo día de compra de bonos españoles e italianos por parte del Banco Central Europeo trajo tranquilidad a los mercados, por lo que el IGBC retomó el buen camino para ubicarse en 12.958,16 (un aumento del 1,97%) hacia las once de la mañana y alcanzar los 13.113,46 puntos a la una de la tarde (un avance del 3,13%).

Aunque el alza se vio mermada por la decisión de la Fed de mantener sus tasas, el IGBC cerró en 13.086,20 y subió 3,02%.

Pero la recuperación de la bolsa no ha disminuido la preocupación sobre las consecuencias que el nerviosismo en los mercados podría tener para el futuro de la economía y, más concretamente, en algunos sectores. Uno de los primeros en señalarlas fue Diego Otero, decano de Economía de la Universidad Central, quien asegura que la primera decisión en tiempos de crisis es suspender las órdenes de compra ya acordadas, afectando a los exportadores.

Un juicio que para Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), puede ser apresurado. “Tenemos que ver los efectos de la crisis y cómo responderá la demanda internacional ante una posible recesión. Aún no se sabe qué magnitud va a tener esta crisis”.

Uno de los primeros efectos que tuvo la caída de las bolsas fue darle nueva vida a la tasa de cambio, pues los inversionistas han preferido, de momento, deshacerse de sus acciones y refugiarse en divisas. El lunes la cotización del dólar subió 1,03% y el comportamiento se mantuvo en la sesión de ayer, cuando la moneda estadounidense se movió por encima de los $1.810. Un cambio drástico si se tiene en cuenta que, hace apenas dos semanas, los analistas vaticinaban una cotización de $1.750.

Aún así, los exportadores prefieren mantener la calma. “Es un aspecto positivo, pero aún no sabemos cómo el contexto internacional afectará la confianza de los consumidores. Aunque debemos reconocer que la diversificación de mercados, sobre todo la entrada en vigor de TLC con Canadá la próxima semana, es una buena noticia para el sector”, comentó Augusto Solano, presidente de Asocolflores.

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