Carne en canal, caña de azúcar, neveras, huevos, vehículos y autopartes son algunos de los cientos de productos colombianos que permanecen estancados en la línea limítrofe entre Norte de Santander y Táchira, tras la decisión del vecino país de cerrar sus fronteras con Colombia. La medida adquiere dimensiones dramáticas si se tiene en cuenta que el año pasado el intercambio comercial de los dos países ascendió a los 6.500 millones de dólares (ver cifras).
"A lo largo de la frontera tenemos unos 600 vehículos represados. Hoy amanecimos con el anuncio oficial de Venezuela del cierre de fronteras", expresó el Presidente de la Asociación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar), Jaime Sorzano.
Ante el cierre fronterizo, desde el interior de Colombia se cancelaron los despachos de mercancía al vecino país. "Las empresas ya decidieron que no van a despachar más carga para Venezuela. Ojalá la situación mejore, y el gobierno de Venezuela entienda que los pueblos de ambos de países se están perjudicando", aseveró el Presidente Nacional de la Asociación de Camioneros de Colombia (ACC), Nemesio Castillo Rosas.
Perjudicados
La situación se desencadenó después de que Ecuador denunció a Colombia por violar su soberanía, tras la incursión militar que acabó con la vida de Raúl Reyes. Ante la situación, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, ordenó enviar a la frontera con Colombia 10 batallones, sacar a sus funcionarios diplomáticos en Bogotá, expulsar al Embajador de Colombia en Caracas y cerrar su frontera.
"En este momento es grave la situación, especialmente para los exportadores. En este instante (ayer) hay, por ejemplo, 14 camiones cargados con carne en canal, también se encuentran represadas 700 toneladas de caña de azúcar, esto por sólo hablar de dos productos perecederos", explicó Alfredo Yánez, analista nortesantandereano.
Aunque el flujo de vehículos y de personas sólo se detuvo ayer por unos 10 minutos en el Puente Internacional Simón Bolívar, que separa a los dos países, la carga desde Colombia no puede ingresar debido a que el puesto de control del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), de Venezuela, dejó de operar en la frontera.
"Están asustando en las calles de Cúcuta, porque a los venezolanos les da miedo que lo que compren acá se los decomisen al ingresar a Venezuela. El comercio de la ciudad se ve seriamente perjudicado, toda vez que los venezolanos están comprando muchos de sus productos en nuestro país, pues un peso se cotiza a 0,43 bolívares lo que les hace rendir su dinero", agregó Yánez.
Además del cierre al paso de vehículos de carga y la disminución de compradores en Cúcuta se percibe el incremento de la gasolina venezolana. Ayer la pimpina de cinco galones se vendía en las calles de la capital nortesantandereana a 32 mil pesos, cuando la semana anterior estaba a 17 mil pesos.
Frente a la crisis, el ex gobernador de Norte de Santander, Luis Miguel Morelli Navia, sostuvo que la situación es complicada, en especial para su departamento, ya que allí el flujo de bienes y personas se da de manera natural. "En la frontera somos una sola familia, esperamos que el Presidente Chávez reconsidere su reacción tan desproporcionada.
Hace poco los gobiernos de Venezuela y Ecuador señalaron que ellos limitaban con las Farc, creo que es al revés, por el oriente y por el suroccidente Colombia es el que limita con las Farc", dijo el ex mandatario.
Necesidad de un tercer actor
Ante la magnitud de la crisis, la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), solicitó la intervención de un tercer actor para que destrabe las relaciones bilaterales de ambas naciones. "Frente a la escalada de declaraciones que se está dando, creemos que se requiere urgentemente la intervención de otro estado o de un organismo como la ONU o la OEA para solucionar esta situación que no se resolverá bilateralmente", expresó el presidente de Analdex, Javier Díaz Molina.
Otros gremios como Asopartes y Fenavi solicitan la restauración de las relaciones, siguiendo la tradición de entendimiento que se ha dado entre los dos países. "Lamentablemente Venezuela cerró la parte comercial, hay 200 millones de autopartes represadas y están cerradas las relaciones desde todos los ámbitos, pero esperamos que se restablezcan rápido, hemos sido muy buenos socios y estamos muy preocupados", manifestó el presidente de Asopartes Tulio Zuloaga.
Asimismo el presidente de Fenavi, Jorge Enrique Bedoya Vizcaya, indicó que la situación no tendrá impacto en la economía avícola por sobreoferta, sencillamente porque las ventas de dicho alimento a ese mercado equivalen a 0,5 por ciento de la producción nacional, es decir, que ascienden a algo más de 45 millones de unidades anuales.
Así, los empresarios a los dos lados de la frontera son los primeros damnificados de la crisis colombo venezolana. Se espera que la escalada de acusaciones desde Bogotá y Caracas llegue a su fin, pues de continuar las consecuencias podrían afectar a pobladores de los dos países.
Cifras
– 4.935 millones de dólares exportó Colombia a Venezuela el año pasado.
– 1.600 millones de dólares importó Colombia de Venezuela, en 2007.
– 83 por ciento crecieron las importaciones colombianas en el vecino país en 2007 en relación con 2006.
– 12 por ciento de las compras de Venezuela en el exterior proviene de Colombia.
– 80 por ciento de las exportaciones colombianas a Venezuela se hace por vía terrestre.
– 2 millones 500 mil toneladas de mercancía se movilizaron desde Colombia a Venezuela en 2007.
Visión venezolana
Por sus estudios sobre mercados, opinión pública y economía, la firma Datanálisis se ha convertido en uno de los referentes más importantes a la hora de indagar sobre la realidad venezolana.
El Espectador contactó en Caracas a José Antonio Gil Yepes, presidente de Datanálisis, para conocer su visión sobre la actual crisis que viven Venezuela y Colombia, y esto fue lo que respondió.
– ¿Por qué reaccionó de esta manera el presidente Chávez, en un caso que involucra a Ecuador?
Hace 15 días hice una presentación en Bogota sobre el tema económico y las tensiones que se han venido generando y la conclusión es que estas son cortinas de humo para tapar la derrota en el referendo de diciembre. Desde esa fecha, empezó a expresarse en contra del Gobierno de Colombia.
– ¿Cómo se afectará el comercio binacional?
Es muy difícil pararlo, porque está montado en mercados naturales que tienen flujos de bienes, personas y dinero que son imposibles de detener a no ser por la fuerza como en el Muro de Berlín, pero creo que Venezuela no cuenta con la posibilidad de montar esta barrera, y las Fuerzas Armadas no van a obedecer una orden de Chávez en ese sentido.
– ¿Qué consejo les daría a los exportadores colombianos?
Les recomendaría que no abandonen sus ventas a nuestro país, porque el mercado venezolano está amarrado por una tradición natural, este mercado no va a desaparecer; lo que sí deben hacer es buscarse otros mercados para compensar, pero no aplicar una estrategia de choque y abandonar lo que tienen en Venezuela. Además, deben recordar que el 30% de los alimentos que se consumen en Venezuela son colombianos y eso no se puede parar. Si se para, la reacción acá va a ser muy contraproducente para el Gobierno.