Para marzo, tal vez las malas noticias no sean peores, pero difícilmente serán buenas en un ambiente en que los operadores de los diferentes mercados se encuentran fatigados ante el deterioro en el precio de todos los activos, excepto el dólar, que debido al estrangulamiento del crédito por la crisis financiera, se sigue represando en las cuantiosas pero infructuosas capitalizaciones a los bancos.
En Colombia sólo los títulos TES han significado una buena inversión y lo seguirán siendo, ya que la última reducción de tasas del Banco de la República al 8% anual definitivamente no será la última y la caída en la producción industrial y ventas que se viene acentuando con el trascurrir del año está reflejándose no sólo en una reducción de la inflación, sino también en un preocupante aumento del desempleo que sin duda impactará gravemente la demanda interna.
Para marzo ya se han citado la mayoría de las asambleas de accionistas de las empresas inscritas en la Bolsa y aunque los resultados del cierre de 2008 se reflejaron en la mayoría de los casos en propuestas de aumentos de dividendos por encima de la inflación, el desempeño del presente año está muy comprometido, previendo limitada valorización ese mercado.
En cuanto al dólar, parece no haber podido con el techo de los $2.600 y la importante solvencia en reservas internacionales con la que cuenta el Banco de la República constituye un factor que no sólo puede frenar el precipitado impulso alcista del tipo de cambio en lo corrido del año, sino que hasta puede inducirle una sana corrección bajista, a pesar de la falta de medidas del Banco de la República en su última reunión. Cabe insistir que las señales reiteradas de las autoridades económicas norteamericanas inducen a pensar en un debilitamiento del dólar en algún momento, no sólo por la masiva oferta del billete verde que las cuantiosas emisiones significan, sino que sólo un dólar débil puede recuperar a la debilitada economía gringa. Ya en Colombia la actual devaluación compensa favorablemente la caída de la demanda externa.