Aunque la decisión probablemente no tenga mayor efecto sobre los bonos del gobierno japonés, según los analistas, podría ayudar a generar apoyo dentro del parlamento de Japón a favor de una ley para duplicar el impuesto al consumidor en el país, que es de 5%.
La ley, que Yoshihiko Noda, el primer ministro, espera lograr aprobar antes del fin de la sesión parlamentaria el próximo mes, es la pieza central de los esfuerzos del partido en el gobierno para fortalecer las finanzas públicas.
Ayer, en una maniobra independiente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), dijo que elevar el impuesto sobre el consumidor en el 2014, “si no antes”, debería ser una “prioridad principal” si Japón quiere mantener la confianza en su situación fiscal.
Se proyecta que la deuda del gobierno alcance el 239% del producto interno bruto para el final del 2012, anotó Fitch. Es de lejos la más alta de los gobiernos que cubre la agencia de calificación. La proporción de Japón también ha aumentado 61% desde el 2008, en comparación con un promedio de 39 puntos para las economías de la OCDE y tan sólo 8 puntos para los bonos soberanos de la categoría A.
Incluso si Noda logra derrotar la dura oposición para aprobar la ley como está planeada, las finanzas del estado seguirán siendo difíciles. El gobierno dijo en enero que probablemente se frustraría un objetivo de equilibrar el presupuesto para el año fiscal del 2020, a medida que la ley para restaurar las áreas afectadas por el terremoto en el noreste de Japón aumentó los costos.