El directorio ejecutivo del FMI, que se reunió el pasado 16 de enero para tratar de la situación del país, dijo que "el desempeño económico de Colombia en los últimos años ha sido sólido".
Sin embargo, el acelerado crecimiento económico "ha suscitado un aumento de la inflación y un incremento del déficit en la cuenta corriente externa", precisó.
El FMI cifró en un 6,8 por ciento el crecimiento para el 2007 con una inflación del 5,7 por ciento, "una cifra superior a la meta oficial del 3,5-4,5 por ciento".
El organismo también prevé que el déficit en cuenta corriente "se duplicará y alcanzará un 4 por del Producto Interior Bruto (PIB) en 2007, como resultado del fuerte crecimiento de las importaciones".
En términos de déficit del sector público consolidado la cifra "se mantendrá prácticamente invariable a un nivel de 0,7 por ciento del PIB, y el fuerte crecimiento de los ingresos contrarrestará el aumento de los gastos de inversión".
"Se proyecta que el coeficiente de deuda pública descenderá casi 5 puntos porcentuales del PIB, hasta un nivel de 38 por ciento del PIB, gracias al pujante crecimiento económico", señaló.
El FMI también indico que a pesar del acelerado crecimiento del crédito, "el coeficiente crédito/PIB se encuentra por debajo de su máximo de fines de los años 90 y cerca del promedio de los mercados emergentes".
Ante estos indicadores, los directores ejecutivos afirmaron que las políticas de las autoridades colombianas "han servido para acrecentar la inversión privada, elevar el crecimiento económico, reducir el desempleo y la inflación, disminuir el coeficiente de deuda pública e incrementar las reservas internacionales".
Entre los desafíos que enfrenta Colombia, el FMI mencionó el lograr un crecimiento económico sostenible, con estabilidad de los precios, "mediante una combinación adecuada de políticas macroeconómicas", y el elevar la productividad mediante las reformas estructurales que se encuentra en marcha.
Pero el FMI apoyó "las medidas tomadas en materia de política monetaria haciéndola más restrictiva, así como el fortalecimiento de la posición fiscal y el compromiso de las autoridades con la sostenibilidad fiscal a largo plazo".
La mayoría de directores recomendaron que el Gobierno de Colombia se mantenga alerta "para aplicar medidas fiscales restrictivas para ayudar a reducir presiones de exceso de demanda".
Sin embargo, algunos "consideraron que no se deben tomar más medidas fiscales hasta que se conozca el efecto sobre la demanda interna" de otras recientes.
Otra de las recomendaciones se refiere a las zonas francas. El FMI pidió a las autoridades que administren "con cuidado" un reciente decreto sobre esas instalaciones, "con el fin de reducir al mínimo los efectos negativos sobre los ingresos" y recomendaron a las autoridades "que profundicen la agenda de reformas fiscales".