El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que en 2009 al menos un par de países acudirán al organismo en búsqueda de apoyo para evitar la bancarrota, tal y como lo hicieran Islandia, Hungría y Ucrania el pasado año.
Así lo manifestó el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, en una entrevista que difundió la BBC y en la que el máximo dirigente se muestra convencido de que la crisis "está lejos de su fin".
La institución tuvo que prestar 25.000 millones de dólares a Hungría, 16.500 millones a Ucrania y 2.100 millones de dólares a Islandia en 2008.
Asimismo, Strauss-Kahn destaca en la entrevista que el organismo que preside "ya advirtió hace dos o tres años" de la crisis que se avecinaba.
"Sin embargo, -prosigue el director del FMI- cuando alguien de fuera advierte de que lo que va a pasar en un año será terrible, es de entender que los responsables de las finanzas del país se mantengan a la espera, porque ellos ven el cielo azul en ese momento".
Para hacer frente a la recesión, Strauss-Kahn insiste en la necesidad de que se creen "más instituciones multilaterales con una mayor legitimidad".