El café colombiano, desde un punto de vista, pasa por un buen momento. La cosecha que reportó la semana pasada la Federación Nacional de Cafeteros es la mejor en 22 años, con un total de más de 13,3 millones de sacos de 60 kilos entre octubre de 2014 y septiembre de 2015. Las exportaciones alcanzaron 12,3 millones de sacos, un incremento de 13 % con respecto al mismo período anterior. Además, esta semana, jueves y viernes, se llevará a cabo Expoespeciales, que, según la Federación, es la feria de cafés especiales más importante de la región, a la que asistirán figuras del negocio mundial como Robério Oliveira, director ejecutivo de la Organización Internacional del Café.
Sin embargo, el fenómeno de El Niño, entre otras variables, ha puesto a pensar en qué tan sostenibles podrán ser los buenos números que se han publicado en lo corrido del año. “El fenómeno climático ha venido afectando las cosechas y los costos de producción han venido subiendo porque la cosecha viene con mayor cantidad de pasilla. Sin embargo, no me preocupa. Hubo un daño, pero los números hablan por sí solos, ya hay un ingreso en el bolsillo cafetero. Es preocupante lo que viene, porque se dice que el fenómeno tendrá su pico fuerte entre enero y febrero, lo que puede hacer que la cosecha del próximo año esté en calzas prietas”, dijo Roberto Vélez, gerente de la Federación de Cafeteros.
Octavio Oliveros, representante ante el Comité Nacional de Cafeteros del Huila, departamento que ocupa el primer puesto en producción, aseguró que pese a que en los informes técnicos de la Federación se ha hablado de pérdidas de un millón de sacos para este año, sus previsiones son más altas, “mínimo el 30 % de la cosecha. Todo depende de la duración del fenómeno, que será el resto del año y parte del entrante. Estamos en peligro de que se nos dañe toda la cosecha”. Dijo que confía en que en el comité directivo de esta semana se planteen “parámetros claros (para mitigar el impacto), porque de lo contrario la pérdida será enorme”.
El panorama internacional también es incierto. Pese a que analistas del sector han dicho que la cosecha cafetera de Brasil, el mayor productor del mundo, caerá, la cifra de exportaciones publicada la semana pasada abre interrogantes respecto a la capacidad del país vecino para poner café en el mercado. Las ventas del grano brasileño en el exterior registraron un aumento de 3 % en septiembre. Carlos Rojas, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport), explica que el leve repunte en las cifras de ventas de café de Brasil en el exterior es consecuencia de una liberación de inventarios. “Ellos aprovecharon la devaluación del real y básicamente lo que están haciendo es exportar hasta la última pepa de café que hay en sus bodegas”.
Pero por el lado de la producción la situación es diferente. “Todavía no es claro cuál fue el daño de la sequía del año pasado en la producción para este año en Brasil”, asegura Rojas. Tanto la prensa como los analistas internacionales han arrojado cifras que aumentan la incertidumbre, pues hay pronósticos para el país vecino que hablan de una producción tan baja que podría llegar a menos de 43 millones de sacos, y otros altísimos, que predicen 60 millones de sacos. La producción brasileña ha rondado los 50 millones de sacos los últimos años. “En nuestro caso, uno se tiene que ir preparando para lo peor”, según el presidente de Asoexport. Pero, de tajo, la Asociación descarta un desabastecimiento mundial de café en el mundo, del que la prensa internacional ha hablado.
Otro de los factores que abren la pregunta de qué tan provechosas serán las positivas cifras de producción colombiana es la recuperación que también han visto países como los de Centro América, que vienen de meses golpeados por la roya. Al cierre de esta edición, el precio internacional del grano se ubicaba en US$1,34, cifra por encima del promedio de los últimos años, que está en US$1,26. La carga interna cerró el viernes a $753.000. “Colombia está recuperando apenas la posición de participación mundial que históricamente ha tenido. Estamos en una situación de relativa estabilidad. Lo malo es que los precios del Contrato C están alrededor de US$1,20 la libra y eso no es muy bueno, porque Colombia es un productor costoso de café. Lo que nos salva ahorita es la tasa de cambio que tenemos”, concluyó Rojas.
En cuanto al fenómeno de El Niño, Roberto Vélez agregó que “hay poco que hacer. Lo único es recomendar estar pendientes de posibilidades de abono cuando caigan unas pocas gotas de agua y ser capaces de ayudarle a la planta. A la madre naturaleza no la podemos predecir y hemos venido haciendo un llamado al Gobierno en lo que respecta a una situación que se nos puede volver muy complicada”.