Los líderes del G8 prometieron este sábado asegurar que los mercados petroleros estén provistos de forma «completa y oportuna» para asegurar que, pese a las nuevas sanciones comerciales contra el crudo iraní, los precios de la energía se mantengan estables.
«Teniendo en cuenta la probabilidad de nuevos recortes de los suministros de petróleo y el aumento previsto para la demanda del próximo mes, estamos vigilando de cerca la situación y estamos listos a instar a la Agencia Internacional de Energía a tomar las medidas necesarias con el fin de asegurar que el mercado esté bien aprovisionado», indicaron los dirigentes del G8 en un comunicado difundido tras la cumbre en Camp David.
El comunicado no menciona específicamente una próxima liberación de las reservas estratégicas de petróleo, pero claramente constituyó una fuerte amenaza contra Irán sobre que el embargo impuesto por la Unión Europea a sus exportaciones de crudo a partir del 1 de julio será aplicado con rigor.
«En los últimos meses han aumentado las interrupciones al suministro en el mercado mundial de petróleo, lo que supone un riesgo importante para el crecimiento económico global», se advirtió además en el comunicado.
Como respuesta, los principales productores han aumentado su producción mientras manejan con prudencia un posible exceso de su capacidad.