La mayoría de los analistas había calculado que el recorte del gasto de los consumidores sería del 0,7 por ciento.
Y después de un aumento del 0,1 por ciento en los ingresos personales en octubre, los analistas no esperaban cambios en ese dato en noviembre, pero el gobierno informó de que los ingresos personales bajaron un 0,2 por ciento el mes pasado.
El gasto real disponible, es decir después del pago de impuestos, que en octubre había aumentado un 0,7 por ciento, subió en noviembre un 1 por ciento.
Tal como lo esperaban los analistas la inflación subyacente medida por el índice de precios en gastos de consumo, se mantuvo sin cambios en noviembre, tal como ocurrió en octubre.
En un año esa medida de la inflación, a la cual presta mucha atención la Reserva Federal en sus decisiones sobre política monetaria, ha subido un 1,9 por ciento.