Tal como hace un año, los malos pronósticos por la cosecha y las caras largas por los balances del año fueron los protagonistas de la instalación de la edición número 75 del Congreso Nacional Cafetero.
“A pesar de que la producción aumentó a principios del año pese al fenómeno de ‘El Niño’, ningún experto climático habría podido predecir el desastroso efecto del invierno en la cosecha”, se lamentó Luis Genaro Muñoz, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (Fedecafé), tras el vaticinio de un déficit de un millón de sacos en el balance de 2010 por las fuertes lluvias.
Pero el pesimismo cafetero fue dejado de lado por el presidente Juan Manuel Santos, quien resaltó que el Acuerdo por la Prosperidad Cafetera, firmado con el gremio en agosto pasado, ha traído avances en pro de las cosechas futuras. Y, a modo de reto, impulsó a los caficultores a producir 14 millones de sacos para 2014 y a aumentar la cosecha a 18 millones en 2020.
Según el Mandatario, en esta época de lluvias los esfuerzos deben dirigirse a otra tarea vital. “Es el momento preciso para ponerles el acelerador a los programas de combate a la roya y de renovación de cafetales envejecidos”, dijo, y reveló que el Gobierno ha destinado $96.000 millones para cumplir ambas iniciativas.
Asimismo, el Jefe de Estado anunció un monto adicional de $103.000 millones para la protección del ingreso y del precio a los productores, como también el inicio de un proceso de formalización para generar 80.000 empleos directos y 160.000 indirectos en el sector para los próximos años.
Por último, Santos se comprometió a igualar la contribución del gremio en el Fondo Nacional del Café para programas de vivienda campesina, un monto cercano a los $50.000 millones.