El Gobierno descartó presencia de burbujas con los precios de la vivienda y consideró que el sector de la construcción se mantiene en buenos niveles.
El viceministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, Julio Miguel Silva, descartó esa posibilidad y recordó que en el último año se han desembolsado 137.000 créditos hipotecarios por una suma cercana a los 8 billones de pesos.
La presidenta de la Asociación Bancaria (Asobancaria) María Mercedes Cuéllar explicó que debido a que el sector de la construcción de vivienda tiene poco peso en los componentes de la economía no es fácil detectar este fenómeno y su presencia no podría ser tan dramática como en 1998.
Para Asobancaria es claro que el sistema de la vivienda está protegido porque, entre otras cosas, el nivel de inventarios de vivienda es reducido, lo que evitaría que, ante una caída abrupta de la demanda, los constructores se queden con una cantidad significativa de unidades construidas sin vender.
También destaca el gremio de los banqueros que el nivel de endeudamiento de los hogares en vivienda es bajo y que la cartera hipotecaria participa tan solo en el 13% de la cartera total y en el 5% del PIB (producto interno bruto).
Explica Asobancaria que el nivel de inventarios de vivienda es reducido lo que evitaría que, ante una caída abrupta de la demanda, los constructores se queden con una cantidad significativa de unidades construidas sin vender.
Según cifras de la Galería Inmobiliaria, la rotación estimada del inventario es de apenas cinco meses y el 73% de la oferta disponible de vivienda corresponde a unidades sobre planos, el 24% está en construcción y solo un 3% a unidades terminadas, dice el informe de prensa.
El nivel de endeudamiento de los hogares en vivienda es bajo. Destaca el estudio que en promedio el valor del préstamo representa el 50% del valor de la vivienda, lo que deja un amplio margen para asumir una eventual caída de los precios antes de que la deuda supere el valor de la garantía.
La cartera hipotecaria participa tan solo en el 13% de la cartera total y en el 5% del pib, lo que implica que un eventual estallido de una burbuja hipotecaria tendría un efecto reducido sobre la economía.
Remarca el informe que el nivel de cartera vencida es históricamente bajo —3% incluyendo cartera propia y titularizada—, lo que señala que la población está satisfecha con su crédito y lo está atendiendo de manera oportuna.