La Reserva Federal informó el martes que proporcionará hasta 85.000 millones de dólares como préstamo de emergencia para rescatar a AIG, que estaba al borde del derrumbe por los problemas que le causó el colapso del mercado de las hipotecas de alto riesgo y la crisis crediticia posterior.
A cambio, el gobierno recibirá un 79,9% de participación en AIG y el derecho de despedir a la directiva, señaló la Fed.
La medida fue similar a la del 7 de septiembre, cuando el gobierno se hizo cargo de las gigantes hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac. El Departamento del Tesoro informó que estaba dispuesto a inyectar hasta 100.000 millones en cada una de las compañías, en caso necesario, para evitar su quiebra.
Ambas medidas generarían cuestionamientos sobre si se debe usar el dinero de los contribuyentes para rescatar firmas privadas.
Aunque es poco conocida fuera de Wall Street, AIG hace negocios casi con todas las instituciones financieras del mundo, y asegura activos por 88.000 millones de dólares, incluyendo préstamos hipotecarios y corporativos.
Su caída también "llevaría a mayores costos de los préstamos, menor valor de las viviendas y a un desempeño económico más débil", informó la Fed en un comunicado.
La decisión de ayudar a AIG revirtió la postura manifestada por el gobierno durante el fin de semana, cuando se negó a usar dinero de los impuestos para rescatar a Lehman Brothers Holdings Inc. Lehman se declaró en bancarrota el lunes, bajo el peso de las crecientes pérdidas relacionadas con la deuda de bienes raíces.