No fue un año fácil para RIM (Research In Motion): críticas al sistema operativo de los celulares, ventas no tan favorables con su tableta, pérdida de mercado en los Estados Unidos y una baja importante en el precio de su acción en la bolsa. Pero los resultados no fueron iguales en todo el mundo y, con cifras en mano, Wes Nicol, director general para el Cono Norte de Latinoamérica y el Caribe, habló con El Espectador sobre el comportamiento de sus productos en la región, entregando algunos detalles sobre lo que pasa con la compañía que revolucionó el uso corporativo de los móviles.
¿Qué ha pasado en Latinoamérica con los productos de RIM?
Hemos crecido sustancialmente en los últimos años y continuamos aumentando nuestra presencia aquí. Si se fija en la participación en el mercado y las cifras, somos el smartphone (teléfono inteligente) número uno en América Latina.
¿En todos los países?
No estoy seguro cómo es la descomposición exactamente, pero los números que nos da IDC (International Data Corporation) son del continente en total.
¿Qué pasa en Colombia?
De acuerdo con la IDC, tenemos una participación del 59% de los smartphones en Colombia. Algo que nos tiene muy emocionados es que el 15% de los teléfonos que se venden en este país son de esta gama, pero las expectativas que existen es que en tres años la cifra va a pasar al 60%, entonces veremos que se cuadruplicará el mercado actual. Además, estamos altamente comprometidos con Colombia, seguimos contratando personal (ya van 100) y hemos hecho de Bogotá nuestra base estratégica en la región.
Se habla de bajas en las ventas en mercados diferentes al latinoamericano…
En realidad no contamos con una división país por país, pero tenemos mucho éxito en Asia, Europa, África y Latinoamérica. En Estados Unidos hemos encontrado algunas dificultades y estamos haciendo esfuerzos por restablecernos en este mercado.
¿Por qué Estados Unidos?
Nos ha costado un poco de trabajo, porque los operadores se han enfocado en LTE (evolución a largo plazo, por sus siglas en inglés), que es en realidad la tecnología 4G, la cual en este momento no tenemos, y esto ha impactado nuestra participación en el mercado, pero en general estamos muy contentos y anunciamos la semana pasada el envío de 14,1 millones de unidades a los distribuidores.
Su sistema operativo es criticado, se dice que se quedó atrás de la competencia…
El problema que vemos, no tanto acá sino en otros mercados, es que la gente ha estado utilizando versiones antiguas de nuestros productos, comprados posiblemente hace cuatro o cinco años, y los comparan con lo que está disponible en la competencia hoy en día en el mercado. Así que invitamos a nuestros clientes a que ensayen los productos Blackberry nuevos. También mejoramos nuestra experiencia con las aplicaciones y tenemos más de 1.000 millones de descargas. Así que nuestro reto en este momento es transmitir el mensaje de: mire, esto es lo que podemos hacer. Es posible que hayan tenido cierta experiencia con nuestros productos ya, pero fíjense en lo nuevo, ensáyenlos y díganme cómo les parece.
¿Qué ha pasado con la Playbook?
Es un producto muy interesante para nosotros, porque es un salto de generación muy significativo en términos de sistema operativo, el cual viene de una compañía que compramos, llamada QNX (son los que corren los sistemas operacionales de reactores nucleares y producción de automóviles). Y como anunciamos ya, este sistema se comercializará en los equipos celulares.
Pero dicen que las ventas no han sido muy exitosas.
Anunciamos que en nuestro último trimestre las cifras habían bajado. Sin embargo, al hacer unas promociones nos ha ido bastante bien con las cifras. Somos una compañía que logra éxito a largo plazo, no necesariamente tenemos una mirada hacia las victorias prontas y tempranas, por eso continuamos mejorando nuestros productos para el futuro y estamos comprometidos con Playbook.
¿Cómo está RIM hoy?
Bastante contentos con las entregas de productos. Hemos enviado 14,1 millones en este trimestre, crecimos en muchos mercados alrededor del mundo, somos rentables y tenemos una hoja de balance fuerte. Obviamente el castigo que tuvimos que hacer en las cuentas con la Playbook fue importante, pero cuando miramos a largo plazo, si nos fijamos en las operaciones a nivel constante, es una compañía sana, sólida y estamos muy emocionados con lo que vemos en el futuro.