Ambas compañías confirmaron este viernes sus intenciones de integrarse por medio de un comunicado de prensa en el que afirmaron estar adelantando “conversaciones avanzadas con base en los principios de una fusión entre iguales”.
La noticia comenzó a presentirse en los mercados mundiales debido a una serie de inusuales transacciones bursátiles en el primer trimestre del año, las cuales envolvieron capitales por valor de US$554.300 millones. De hecho, según el diario británico The Financial Times, al menos una decena comprendió sumas superiores a los US$10.000 millones.
En medio de la especulación, ambas compañías advirtieron este viernes a los inversionistas que los diálogos entre sus ejecutivos no implicaban la obligatoriedad de una futura integración.
De fusionarse, tanto la suiza Holcim como la francesa Lafarge darían un golpe contundente al mercado mundial de cemento, en el que otras tres compañías juegan un rol principal: la mexicana Cemex, la alemana HeidelbergCement y la italiana Italcementi.
Se anticipa que los organismos regulatorios jugarán un papel protagónico a la hora de avalar la integración, pues Holcim y Lafarge fueron objeto de una minuciosa investigación en 2008 por parte de la Comisión Europea por organizarse para fijar en conjunto los precios del material.