El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Hollande, ¿listo a jugar sus cartas?

Previo a la reunión de los líderes de la Eurozona, el presidente francés y la canciller alemana deben asumir las posiciones de menor confrontación.

27 de junio de 2012 - 07:42 p. m.
PUBLICIDAD

Ángela Merkel, canciller de Alemania, entró ayer al palacio del Eliseo por primera vez desde que François Hollande sucedió a Nicolás Sarkozy como presidente de Francia, y le dio un tono muy distinto a las relaciones entre París y Berlín.

Su reunión, un día antes de la cumbre de la Unión Europea (UE), se produce luego de un mes en el que Hollande ha estado asumiendo una postura de mayor confrontación hacia Alemania que su antecesor, Sarkozy, y busca cuestionar la manera como Merkel pretende atacar la crisis de la Eurozona.

Sin embargo, dada la urgente necesidad de hallar posiciones comunes, buena parte de la atención estará en cómo Hollande piensa jugar sus cartas. Ha dicho que su prioridad es que haya mayor solidaridad a corto plazo por parte de los fondos de rescate de la Eurozona para países como Italia y España, y un “pacto de crecimiento” de 125.000 millones de euros para contrarrestar la austeridad liderada por Alemania.

Berlín hace mucho mayor énfasis en el progreso hacia una “unión política”, que le otorgue más poder a la UE. Una exigencia que es un punto muy sensible para Francia y particularmente el partido socialista de Hollande.

Bernard Cazeneuve, ministro de Asuntos Europeos, le dijo a Le Monde el martes: “No tenemos ninguna razón para rechazar este debate, pero no es el punto más importante. En resumen, se necesita una respuesta a la crisis en este momento. Esto hará posible la necesaria evolución institucional”. Una señal de que estos temas están lejos de ser resueltos.

Hollande ha dejado claro que está acercándose a Mario Monti, primer ministro de Italia, y a Mariano Rajoy, jefe del gobierno español, para reunir apoyo en torno a sus posiciones.

Invitó a los líderes del partido opositor en Alemania, el SPD, a París, lo que se ha considerado por parte de muchos como un desaire con Merkel. Jean-Marc Ayrault, primer ministro, criticó a Merkel por defender “fórmulas simplistas” y Arnaud Montebourg, ministro de industria, la acusa de tener una “ideología ciega”.

Pero muchos en el Partido Socialista creen que Hollande debería resistirse a lo que se percibe como una dominación de Alemania sobre la Eurozona. Pervenche Berès, miembro del Partido Socialista del Parlamento europeo, aseveró: “No es sano permitir que Alemania decida todo en Europa. No lo es para Alemania, no lo es para Francia, y no lo es para Europa”.

Conoce más
Ver todas las noticias