Un informe del ministerio de Hacienda sobre el estado financiero de los municipios y departamentos indica que durante el cuatrienio, el sector regional y local presentó un superávit promedio de 0.5% del PIB. Este resultado incluye tanto las administraciones centrales departamentales y municipales como sus entidades descentralizadas, en las que se destacan las Empresas de Servicios Públicos, las Empresas Sociales del Estado y los establecimientos públicos.
El saldo de la deuda territorial sigue siendo bajo: llegó a 5.3% del PIB en 2007, cuatro puntos del PIB inferior al máximo histórico registrado en 1999. Aunque en 2007 la deuda como proporción del PIB aumentó, ello obedeció enteramente al sector descentralizado territorial, cuyo saldo pasó de 2.8% del PIB en 2006 a 3.5% del PIB en 2007.
Revela el informe que en las alcaldías y gobernaciones el endeudamiento creció a un ritmo equivalente al de la actividad económica y se mantuvo en 1.8% del PIB.
Descontando la deuda, los fiscos regionales y locales culminaron 2007 con activos financieros netos por $6,8 billones, que respaldan compromisos vigentes y pueden financiar nuevo gasto sin presionar aumentos excesivos de deuda, dice el ministerio de Hacienda.
Un indicador adicional de la solvencia financiera de las entidades territoriales durante el cuatrienio fue el comportamiento de la calidad de la cartera territorial con el sistema financiero. De acuerdo con datos de la Superintendencia Financiera en este periodo disminuyó la cartera en mora y aumentó la de mínimo riesgo tanto en los departamentos como en los municipios.
Explica el informe que el sector descentralizado, especialmente a nivel departamental, presentó signos de desequilibrio financiero estructural, que representa riesgos crecientes para la sostenibilidad fiscal subnacional.
Los sectores con mayores problemas son licores, loterías, universidades, hospitales públicos, transporte masivo, infraestructura urbana y seguridad ciudadana. En todos ellos hay indicios de la existencia de una estructura de gasto corriente que desborda los ingresos operacionales.
Gobernaciones en peligro
Advierte el informe que al cierre de 2007 las entidades más afectadas por la fragilidad financiera de su sector descentralizado fueron los departamentos de Magdalena, Bolívar, Santander y Caquetá, donde los pasivos de este sector han impactado negativamente las finanzas de las gobernaciones.
Indica que recuperar la solvencia de las entidades descentralizadas es crucial para preservar la sostenibilidad de las finanzas territoriales, tarea que demanda la puesta en marcha de acciones coordinadas de política pública enfocadas a poner en acción un sistema de monitoreo, seguimiento y control y con base en ello adelantar los ajustes estructurales pertinentes.
Las finanzas territoriales afrontan el reto de moderar tendencias de aumento del endeudamiento, que podrían poner en riesgo su solvencia a mediano plazo, las cuales se iniciaron a finales del cuatrienio y se caracterizaron por una mayor propensión a contratar crédito incluso en entidades que conservan excedentes financieros altos, precisa el informe.
El estudio alerta sobre que una expansión desmedida del gasto y la deuda podría llevar a que las finanzas territoriales pierdan la solidez existente, lo cual impediría que las decisiones fiscales territoriales ayuden a superar eventuales coyunturas de menor dinamismo económico regional, tal como ocurrió a finales del milenio pasado, cuando, durante un periodo de caída del ciclo económico, la mayoría de las entidades territoriales, tuvieron que adoptar rigurosos planes de ajuste fiscal para recuperar la sostenibilidad de sus finanzas.
Las transferencias nacionales y los ingresos tributarios continuaron siendo las principales fuentes de financiación de las gobernaciones, pese al crecimiento de los ingresos de capital por cuenta de los recursos del balance. Los ingresos tributarios crecieron a un ritmo mayor que las transferencias nacionales y por tanto la dependencia de éstas disminuyó: su participación en los ingresos corrientes bajó de 65% en 2004 a 62% en 2007.