Brasil anunció el lunes los planes para imponer un impuesto a los flujos de capital dirigidos a inversiones de renta fija y las acciones, en un esfuerzo por prevenir que la moneda del país se fortalezca aún más.
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo que el Gobierno impondrá un impuesto del 2 por ciento a las transacciones financieras de flujos de capitales externos dirigidos a los mercados de acciones de Brasil y a los valores locales de renta fija como los bonos del Gobierno.
El impuesto, que entrará en vigencia el martes, sólo se cargará una vez que el capital ingrese al país, dijo Mantega. El ministro enfatizó en que la inversión extranjera directa continuará ingresando libremente al país, sin ser sometida a impuestos.
La medida tiene como objetivo colocarle frenos a la moneda de Brasil, el real, que ha ganado un 36 por ciento contra el dólar en lo que va de este año, a medida que los inversionistas extranjeros mudan su dinero a los mercados emergentes de alto rendimiento.
El mercado accionario de Brasil también ha sido un imán para la inversión extranjera este año, lo que ha ayudado a impulsar al índice bursátil Bovespa en un 79 por ciento desde comienzos del año.