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Innovación más educación, igual desarrollo

Se desarrolló con éxito y ante un auditorio de más de 600 personas, entre rectores de colegios y universidades, empresarios, líderes de opinión, jóvenes y expertos, el foro internacional organizado por Empresarios por la Educación, Bogotá Connect y la Fundación Telefónica, alrededor del tema de cómo realmente educar para la innovación e innovar en la educación.

17 de mayo de 2014 - 09:00 p. m.
Es necesario formar líderes empresariales con mayor actitud innovadora. / 123rf
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La preocupación surge del mediocre resultado en el real aprovechamiento del TLC con Estados Unidos y otras naciones. Si bien no podemos asumir la posición catastrófica de algunos, según la cual los acuerdos son los enemigos de la nación, tampoco podemos afirmar que el sector real ha tenido capacidad para aprovechar las oportunidades de nuevos mercados en EE.UU. o en tratados similares. Ni se quebró la industria y el agro, ni tampoco se incrementaron las exportaciones de forma significativa. Este hecho constata de nuevo la necesidad de formar líderes empresariales con una mayor actitud innovadora y eso arranca de la educación.

También surge de la preocupación de una nación en la que existen muchas iniciativas, pero poca actitud innovadora. En el evento los expertos afirmaron que formar innovadores es mucho más que formar gente con ideas, porque el innovador además de ser creativo, es capaz de traducir sus ideas en real valor agregado para la sociedad.

Naturalmente el evento responde a la enorme preocupación del atraso del país en metodologías para la educación, manifestado en ocupar los últimos lugares en las pruebas Pisa. Aunque los expertos coincidieron en no sobredimensionar el resultado de dichas pruebas, sí señalaron que buena parte de la explicación a este resultado radica en la propia incapacidad para hacer una educación distinta, en la que exista compromiso del estudiante. En términos de la cultura sajona, el engagement es posiblemente la mejor manera para formar innovadores y se logra cuando somos capaces de incorporar a la cátedra nuevas herramientas, modelos, tácticas formativas y aproximaciones.

Responde igualmente el evento a la preocupación de preparar el país para el posconflicto, que es distinto que alistarlo para un proceso de paz puntual. Se trata de identificar de qué manera seremos capaces los colombianos de dar nuevas oportunidades a quienes entreguen las armas y se sometan a un proceso de verdad, justicia y reparación.

¿Cómo lograremos un Estado en el que todos los actores de la sociedad se unan alrededor de un proyecto de nación en el que quepan la tolerancia, el respeto a la diferencia, la democracia, la lucha contra la pobreza y la marginalidad? Esto pasa por un país en el que la educación innovada contribuya creativamente a que logremos más desarrollo y equidad.

Más de 110 propuestas concretas y puntuales fueron entregadas al país como un camino en la dirección de que nuestra nación sea más competitiva y socialmente comprometida. Da gusto saber que el país reconoce el valor de la educación y que este evento haya contado con el apoyo de la iniciativa juvenil de “Todos por la educación”. Como dicen en Malasia o Singapur: la educación para la innovación debe ser una obsesión y un compromiso nacional de vida o muerte, para que hagamos un país realmente distinto.

De postre: ¡Qué vergüenza ver a nuestros políticos y partidos más representativos dando ese espectáculo bochornoso de guerra sucia, en el que la mentira, el insulto, las componendas secretas y el odio priman por encima del bien común de la nación! Estamos a una semana de las elecciones y los ciudadanos no merecemos ese espectáculo denigrante. Los colombianos estamos hastiados de injurias, calumnias, de supuestas infiltraciones de campañas, de narconegociaciones, de intervenciones indebidas y parcializadas de la justicia y, en general, del mensaje que esto deja. Da tristeza que las ideas y los proyectos no puedan ser discutidos para un país que sigue sumido en la marginalidad, la corrupción y la violencia. ¡Partidos políticos y políticos, sus peleas dan vergüenza y son indignantes con el país! ¡No más de eso! Ya no es sólo una petición, sino un clamor nacional.


*jrestrep@gmail.com / @jrestrp

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