El ministro irlandés de Finanzas, Michael Noonan, afirm que el rechazo del Reino Unido al nuevo tratado de la Unión Europea (UE) sobre consolidación de disciplina presupuestaria perjudicará a Irlanda, si Londres no se acoge a las mismas normas que el resto de socios comunitarios.
Noonan efectuó esas declaraciones a los medios en la capital británica, antes de reunirse con su homólogo, el llamado «canciller del Exchequer» George Osborne, para abordar las consecuencias de la decisión tomada por el Reino Unido tras la cumbre de Bruselas de la pasada semana.
Entre las propuestas lanzadas entonces, el ministro irlandés se mostró partidario de introducir un nuevo impuesto sobre transacciones financieras, pero advirtió de que su país se verá perjudicado si la City londinense se queda fuera del acuerdo.
Según Noonan, este contexto daría a los servicios financieros británicos «ventaja competitiva» sobre los de Dublín, desde donde se gestionan un gran número de operaciones bancarias de la UE con una fuerza laboral de unos 30.000 trabajadores.
«Desde nuestro punto de vista, la mejor opción sería la introducción de dicho impuesto (sobre transacciones financieras) a nivel global a través del G-20 o algo así», señaló Noonan.
En caso de que esto no sea posible, añadió el ministro, Irlanda cree que esta tasa debería ser aplicable a los 27 países miembros de la UE, no solo a los 17 que forman la zona euro.
El encuentro entre Noonan y Osborne se produce después de que la pasada noche el primer ministro irlandés, Enda Kenny, y su colega británico, David Cameron, mantuviesen una conversación telefónica, según confirmaron hoy fuentes oficiales en Dublín.
Un portavoz oficial afirmó que durante la charla, que calificó de «positiva», Kenny reafirmó el compromiso de Irlanda para mantener las estrechas relaciones políticas y económicas entre ambos países.
También le expresó su deseo de continuar cooperando estrechamente con el Reino Unido en el contexto de la UE, explicó el portavoz.