Presuntas irregularidades en una licitación por $5.400 millones llevaron al Zar Anticorrupción Óscar Ortiz, a pedir al ministro de la Protección Social, Diego Palacio, la destitución del presidente del Instituto de Seguros Sociales (ISS), Róger José Carrillo; del vicepresidente administrativo, Eugenio Alvarado; y al jefe de Compras de esa entidad, Jaime Anaya.
Ortiz había advertido a los funcionarios sobre las inconsistencias en una contratación para el manejo de las historias clínicas y las bases de datos. Aseguró que a pesar de las observaciones, se continuó con la contratación. “Es posible que se trate de beneficiar a uno de los proponentes”, había advertido la oficina del Zar a la Procuraduría General de la Nación.
Ante las acusaciones Róger José Carrillo advirtió que no ha sido notificado de la destitución y que le pidió al ministro una licencia no remunerada y que también le pidió a la Procuraduría investigar a fondo el hecho para hacer claridad.
Tres proponentes se presentaron a la licitación: Compañía de Servicios Archivísticos y Tecnológicos, Consorcio de Historias Clínicas y UTSI Soluciones. El primero fue el ganador, una empresa que ya había tenido contratos con el ISS. El primero en 2007, por $1.129 millones, para la “depuración, organización y sistematización del Archivo Central del Nivel Nacional”. El segundo, de $5.250 millones, en febrero del año pasado para “organizar el archivo de Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla”.
El Zar Anticorrupción explicó que la falla que se cometió en la licitación fue la modificación de la adenda número seis, que estipulaba los requerimientos en relación con la experiencia. Este cambio se hizo un día antes de que se presentaran las propuestas. “Se publicó a las 6:14 p.m. del 3 de diciembre y la presentación se programó para las 6:00 de la tarde del día siguiente”, argumentó el zar. Frente a esta situación Carrillo manifestó que se trató de “una precisión en el objeto de la contratación”.
Pero uno de los 16 interesados cumplió la exigencia. “Se deduce, por tanto, un posible direccionamiento a través de un requisito de última hora”, concluye Óscar Ortiz.