“No soy tan joven para saberlo todo”, es una frase de Óscar Wilde, apropiada por los padres colombianos que no quieren parecer anticuados ante sus hijos. Por eso, son ellos quienes asesoran a sus padres a la hora de comprar carro y tours vacacionales, escogen el gimnasio en donde creen que la mamá debe ejercitarse y determinan qué tipo de celular debe utilizar el padre.
Ni la publicidad ni las ofertas llegan a influenciar tanto a los adultos como los adolescentes. Sólo ellos tienen el poder de persuadir en un 43% a la hora de decidir qué artículos o servicios comprar. Además, el 63% de los padres acepta que recibe los consejos de sus hijos en cuanto a moda y la manera como creen que deberían vestirse. Por eso las marcas los adoran.
Tanto así que en marzo se realizará en Bogotá una feria exclusiva para adolescentes en la que participarán 130 marcas de diversas categorías, como entretenimiento, consumo masivo, cuidado personal, comunicación, automóviles, ropa y calzado. Los padres tendrán que quedarse en un espacio, similar a una guardería, mientras que los chicos disfrutarán de diferentes escenarios de entretenimiento y, además, de un número de stand-up comedy que Andrés López dará a conocer en la feria.
Young Fest, según explica Carlos Ramírez, director ejecutivo de la feria, sostiene que a los adolescentes de hoy no les interesan el precio o la calidad de los artículos, sino que prefieren comprar marcas que les brinden algún tipo de experiencia divertida. “Para los adolescentes, entre 11 y 17 años, la calidad y el precio no definen la compra. Asumen que si cuesta lo mismo, tiene la misma calidad. Por lo tanto, aún cuando los productos no son únicos, las marcas deben esforzarse por lograr que la relación producto-consumidor esté mediada por una experiencia”.
Ramírez advierte además que “aunque los adolescentes son cada vez más atractivos para las marcas, también son más complejos e impredecibles. Son muy cambiantes y además se mantienen muy bien informados. Esta feria representa una gran oportunidad porque permitirá comunicarse con un poderoso nicho de mercado, conocerlo y proporcionarle experiencias de marca, siempre bajo la premisa de ‘pasarla bien’”.
Young Fest tendrá una inversión de $3.000 millones y proyecta ventas cercanas a los $4.500 millones.