En ese momento, la ANTV ordenó a “los operadores de televisión cerrada distribuir la señal de los canales de televisión abierta”, advirtiendo que de esa forma se “garantizan los derechos constitucionales a la información y al pluralismo informativo”. Dijo también que “el acceso a estos canales no tendrá costo para los suscriptores”. Y, al final, hizo una salvedad: “El cumplimiento de la anterior obligación se realizará con los contenidos del canal principal digital en el formato que el operador de televisión abierta escoja, ya sea en analógica, estándar (SD) o alta definición (HD), atendiendo la tecnología que tenga cada usuario de televisión cerrada”.
Por eso, la Asociación Internacional de Radiodifusión le envió una carta al presidente Juan Manuel Santos para que tomara decisiones en el asunto. “Tal decisión (la de la ANTV), constituye una grave violación de tratados internacionales que amparan los derechos de autor y conexos, en especial la Convención de Roma de 1961, de la cual Colombia es signataria, por lo que va en contravía de la excelsa tradición colombiana en el respeto de los derechos de los radiodifusores, como garantía de la libertad informativa”.
Al final, le escribieron a Santos que “se revise la postura de la ANTV”, para de esa forma “ mantener la inveterada costumbre internacional de Colombia de honrar los compromisos internacionales, el respeto de los derechos de autor y la libertad de empresa”. El Gobierno colombiano recibió la carta y le dio traslado al Ministerio de las TIC, quien tendrá que pronunciarse al respecto.