En Colombia la Tasa Representativa del Mercado cotizó por debajo de $2.200 y los agentes del mercado favorecieron las posiciones vendedoras buscando niveles de $2.150, que cada vez son más posibles.
Estructuralmente el dólar es débil, por la masiva emisión para financiar los planes de rescate, o por la recesión en la que se sume la economía norteamericana, que necesitará mantener por más tiempo tasas de interés bajas para estimular el consumo.
La correlación inversa entre el nivel de los índices accionarios y el valor del dólar se rompió esta semana. Las cotizaciones retrocedieron luego del rally alcista pero, a diferencia de otras oportunidades, el dólar perdió valor.
Se puede deber a que en el horizonte hay nubes que anticipan lluvia inflacionaria, que pone a temblar a los mercados de acciones que siempre son los afectados por las políticas monetarias que los bancos centrales aplican para que las presiones de precios al alza no degeneren en tormentas de masiva pérdida de poder adquisitivo.
Ese mismo fantasma de políticas monetarias menos expansivas también visitó el mercado de deuda pública colombiano, que reaccionó con precios a la baja y tasas al alza ante temores de que el Emisor disminuya su ritmo de disminución de tasas de interés. Lo más probable es que en su reunión de la próxima semana sólo baje 50 puntos base sus tasas y defraude a los que esperaban mayores reducciones.