En momentos de desaceleración económica los ingresos tributarios de la Nación corren el riesgo de registrar una severa reducción. Pero el director de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN, Óscar Franco, es optimista frente a lo que pueda ocurrir este año y asegura que también habrá esfuerzos para mejorar el control fiscal y los niveles de evasión.
¿Cómo se ha comportado el recaudo de impuestos en Colombia durante este año?
Va bien, teniendo en cuenta las coyunturas del año, se han presentado algunos faltantes, en conceptos como los impuestos externos (a 30 de septiembre), por $773 mil millones, relacionados con concepto de aranceles e IVA de las importaciones. Aunque a septiembre, el recaudo está en $52,5 billones, dentro de las proyecciones.
¿A qué se debieron los faltantes?
Hubo un impacto de la revaluación, que redujo el recaudo, aunque se compensó con el volumen de las importaciones. Pero el verdadero impacto vino de la reducción de aranceles que se dio este año a materias primas que no se producen en el país. Esas medidas son temporales y terminan el 9 de noviembre próximo. Se trata de un volumen de importaciones que no está tributando, que se tradujo en el faltante de $773 mil millones.
¿Hay otros ítems que registren faltantes en el recaudo?
El IVA, $447 mil millones, aunque no es muy significativo, frente a los cerca de $22 billones que se calcula se han recaudado. Este gravamen es un indicador muy cercano de qué pasa en la economía y de manera evidente muestra desaceleración, que coincide con las encuestas de los diferentes gremios. Reducciones en las ventas del comercio al por mayor y al por menor.
¿Usted cree que la meta de recaudo para este año se cumple?
Llegaremos a la meta de $67,8 billones, gracias a la dinámica del impuesto de renta. Pero el objetivo es que los recaudos crezcan más de lo que creció la economía al terminar el año.
¿Qué ha ocurrido con el impuesto de renta?
Del impuesto determinado en las declaraciones del año gravable 2007, se cumplieron las metas y se dio un excedente en retenciones en la fuente por concepto de renta, que cubrió los faltantes de IVA y más de la mitad de los gravámenes externos.
¿Cómo ha funcionado el recaudo electrónico?
Estos canales nos han dado la oportunidad de mejorar la gestión, el 95% del recaudo lo administramos vía electrónica, en tiempo real y por ello la exigencia del cobro es prácticamente inmediata. En 2002 se tardaba entre ocho y 14 meses para llegarle al contribuyente moroso. En términos de clientes que hacen sus trámites de manera electrónica es del 25%.
En recuperación de cartera, ¿qué se ha hecho?
Las metas de gestión de la DIAN se han establecido en $2,5 billones y se están cumpliendo, en especial las relacionadas con morosidad. Y en fiscalización se ha recuperado $1 billón. Hemos implementado controles en cobro de IVA, con cierre de establecimientos por no expedir factura. Había una meta este año de 2.500 cierres en el país, objetivo que se ha venido cumpliendo.
¿Cómo ha evolucionado el tema de la evasión?
En 2002 estábamos entre 35 y 36% de evasión en renta y 25% en evasión en IVA. En 2007 llegamos a 30% en evasión en renta y al 21% en IVA. Colombia está entre en los menores niveles de evasión en la región. La aspiración es llegar en renta a 20% y en IVA a 14%, en 2012. Podría haber mejoras si se implementan reformas que faciliten los trámites y den mejores facultades para la administración, como penalizar la evasión de impuestos. En este momento están penalizados el no pago de IVA y la retención en la fuente, que se identifican como peculado. Pero la penalización se debe extender al impuesto de renta. En promedio, cada punto de evasión en renta o IVA vale cerca de $350 mil millones. El compromiso de la DIAN es recoger $5,7 billones adicionales, que son factibles, reduciendo la evasión y mejorando los niveles de gestión.
Hay permanentes quejas sobre la complejidad del sistema tributario en Colombia y de las exenciones.
Un impuesto es algo muy simple: es determinar quién es el sujeto que cobra y el que paga; en este país el que cobra es la Nación y el que paga es un contribuyente que se relaciona con un hecho generador, ingresos para renta o ventas para IVA y sobre ellos se establecen unas tarifas. Ocurre que se incorporan arandelas que generan complejidad y en ocasiones falta previsión en los cambios futuros, que en ocasiones afectan decisiones de inversión. Además, dificultan el control. Hacen falta cambios en la organización de la entidad de recaudo y control, que se han venido implementando, como la reestructuración que se está adelantando.
¿Qué se busca con esa reestructuración?
El Modelo Único de Ingresos, Servicio y Control Automatizado (Muisca) se identifica con temas informáticos, pero en realidad es un modelo que incorpora a la organización los procesos y la tecnología. En la DIAN se dio un cambio de estructura por funciones a una por procesos, lo que implica que la estructura se acomode a los diseños del Muisca. Se traduce en mejores servicios para la gente y controles. Además, en la entidad durante 10 años no hubo carrera administrativa, que se reactivó y se han venido haciendo los procesos de incorporación. Hoy, la entidad tiene 5.400 funcionarios, que se completa con supernumerarios. Hasta diciembre de 2009 llegarán 2.500 personas, relacionadas con la carrera administrativa. La DIAN los necesita porque el sistema Muisca genera mucha información que no se está aprovechando.
Hay inquietud sobre el impacto que puedan tener las nuevas zonas francas en los recaudos fiscales .
Pienso que no será así, habrá beneficios tributarios para las inversiones nuevas, que hoy no forman parte de los cálculos en el crecimiento económico para establecer metas de recaudo. Se espera que el nuevo modelo de zonas francas traiga más empleo e inversión, que se adicione a los recaudos proyectados, aunque con menores tarifas.
¿Existe la posibilidad de que empresas que ya están en el país inicien proyectos nuevos, con el modelo de nuevas zonas francas?
Es el riesgo, tienen que ser inversiones nuevas, pero habrá control de la DIAN, que no se sorprendan si algún día la DIAN verifica y descubre que se trató simplemente de un trasteo de activos y de empleos. Las normas prevén la cancelación de la zona franca, hay que controlar que quienes tienen beneficios tributarios cumplan los compromisos. Incluso, con la reestructuración de la DIAN habrá una subdirección encargada del tema. El riesgo sería volver a renta de 33%, en lugar del 15% que pagan las zonas francas especiales y la nacionalización inmediata de todos los activos fijos y materias primas.
La DIAN pauta en canales internacionales de TV por suscripción, ¿cuál es la razón?
La entidad tiene la potestad de definir sus canales de difusión, es nuestra obligación que los colombianos tengan conciencia de sus obligaciones tributarias. Hay alternativas que ofrecen cubrimientos y precios más atractivos. Pero no dejamos de pautar en los demás. De cualquier manera, en todas las facturas que implican pagos de la DIAN a través de la central de medios hay cobro de IVA. La premisa es que el servicio sea prestado en el territorio nacional y con el pago de todas las obligaciones tributarias.
El año entrante
Para 2009, aunque es temprano para hacer una proyección de recaudo, y teniendo como presupuesto que se cumple la meta de recaudo de este año, de $67,8 billones, el director de la DIAN, Óscar Franco, ha manifestado que en los últimos años, por gestión de la entidad se han incorporado a los recaudos de la Nación cerca de US$3,5 billones, que irá muy relacionado con el crecimiento de la economía el próximo año, que varios analistas calculan en cerca del 3%.
Todos los años el Ministerio de Hacienda, el Confis (Consejo de Política Económica y Fiscal) y la DIAN fijan las metas en diciembre. Aunque siempre haya un compromiso mayor de la DIAN, a lo cual se sumará el proceso de reestructuración de la entidad de recaudo, que se debe traducir en mejoras en los ingresos tributarios.
Extraoficialmente, Franco calcula que la meta para 2009 puede estar entre $72 y $75 billones.
La inspección no intrusiva en los puertos
La decisión del Gobierno de entregarles a las sociedades portuarias la inspección no intrusiva de la mercancía (revisar sin abrir los contenedores) prendió la polémica en su momento. Para algunos congresistas, por ejemplo, esta no es la función que deben cumplir los operadores de los puertos.
Al final se les exigió a las sociedades portuarias que parte de su equipamiento fueran los escáneres de inspección de los contenedores. Los puertos lo han venido haciendo con la claridad de que los operadores serán estamentos como la DIAN y la Policía Antinarcóticos, asociados con el Invima y el ICA.
“Con esto se reducen los costos para los usuarios hasta en un 50%. La infraestructura está al servicio de las autoridades de Policía y DIAN”, dijo en su momento Raúl Maestre, director de seguridad de la Sociedad Portuaria de Santa Marta. Estas medidas son exigidas por las autoridades de varios países con los que Colombia negocia tratados de libre comercio.
La reestructuración en la DIAN
El 23 de octubre pasado se dieron a conocer los decretos de reestructuración de la DIAN, dirigidos a mejorar los procesos de la entidad. Se incorporarán 2.850 funcionarios y la nómina pasará de 5.644 trabajadores a 8.494 en diciembre del año próximo.
El costo fiscal del proceso de reestructuración, ya financiado presupuestalmente, ascenderá a más de $230 mil millones, incluyendo $27 mil millones que valdrá el ajuste de salarios en favor de los actuales funcionarios.
La reforma contempla la promoción de la fuerza laboral, mediante el sistema de concursos y el recorte de 2.941 a 1.000, del número de supernumerarios al servicio de la administración tributaria.
El director de la DIAN, Óscar Franco, justificó el aumento de la planta de personal que se vio afectada cuando, hace cerca de 10 años, se suspendieron los concursos para la carrera administrativa. El objetivo es mejorar la gestión de la entidad.