Con señales de un gradual aumento de la inflación, la economía en sostenido crecimiento y la tasa de desempleo rozando mínimos históricos, los economistas sostienen que el escenario se presta a que la Fed cumpla con su plan de elevar las tasas.
Un nuevo aumento en diciembre también es una virtual certeza y las interrogantes se centran en el rumbo que tendrá la política monetaria el año que viene.
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John Williams, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, dijo en julio que Estados Unidos experimenta una «economía dorada» lo que sugiere que la Fed solo precisa realizar ajustes graduales.
Desde la última reunión de la Fed, la generación de empleo y el crecimiento del PIB ha sido sostenidos, los salarios aumentaron y la inflación se afirmó. Las únicas señales de debilidad observadas fueron en la actividad industrial y el mercado de viviendas.
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Analistas indicaron que la Fed están envuelta en una maraña en complejas cuestiones de corto plazo; entre ellas; una guerra comercial entre Estados Unidos y China que puede tener impacto inflacionario, recortes de impuestos y estímulo económicos, elevados precios de activos y crecimiento salarial estancado pese a un desempleo históricamente bajo.