Ciudad Freak es un referente del diseño para la localidad de Chapinero, en Bogotá. Su tienda, cubierta por grafitis blancos y negros hechos por la artista Ledania, salta a la vista entre los edificios de ladrillo de la carrera Séptima con calle 53, tanto así que suele ser un punto de referencia para los universitarios, turistas y curiosos que transitan por la zona. Eso era precisamente lo que los hermanos Diana y Leonardo Gaitán querían: desentonar.
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Hace once años, Diana, diseñadora gráfica de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, confeccionaba todo tipo de prendas y las vendía en un showroom en la casa de sus padres. Su hermano, diseñador industrial de la Universidad Nacional, hacía maletas y bolsos con formas inspiradas en objetos musicales, como tornamesas y sintetizadores. En 2009 decidieron asociarse para crear su propia empresa, una con la que buscaban llegar a un público joven y que fuera osado a la hora de vestir. Así nació su primera sede, en la calle 41 con carrera 8.ª, que llevó por nombre Ciudad Freak.
“Para nosotros, freak es un fenómeno, algo que se sale del molde. Las marcas y los clientes se fueron identificando con esa idea de ser diferentes, y Bogotá, en sí, es una ciudad freak”, cuenta Diana.
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Comenzaron vendiendo prendas y accesorios propios y productos de otros diseñadores emergentes. Según la fundadora, llegaron a tener 40 marcas nacionales en su local. La tienda se caracterizó por manejar un estilo irreverente, de colores vivos, estampados vibrantes y prendas tejidas. Sin embargo, se hicieron más conocidos entre los universitarios por sus bolsos y morrales, en los que predominaban el negro, el cuero sintético, diferentes texturas en los bolsillos y la imagen de un ojo en el centro de una pirámide, su distintivo. Al ver que el sitio les quedó pequeño, se trasladaron al icónico local de la calle 53.
“Cuando Ledania nos pintó la casa, tanto a ella como a nosotros se nos potencializó todo. Este fue uno de los primeros grafitis grandes que hizo y la casa pasó a ser un ícono de la ciudad”, relata Diana. La tienda empezó a vender cada vez menos artículos de otros diseñadores, pues varios de ellos abrieron sus propias tiendas, y los freaks comenzaron a lanzar sus propios productos casi semanalmente. Sacaban desde prendas de ropa y accesorios de papelería hasta objetos para el hogar. Además, llegaron a emplear a cerca de 12 personas, incluyendo vendedores y satélites.
Según el DANE, el diseño es uno de los subsectores de la economía naranja que más crecieron en 2018, un 8 %, de acuerdo con el último reporte sobre la materia. Además, la moda es un renglón que participa con el 4 % del gasto en el país y representa cerca del 8,5 % del PIB industrial.
El adiós
Actualmente, la obra de Ledania está semioculta bajo plantas viejas y al letrero de Ciudad Freak le faltan varias letras. En 2018, los Gaitán entregaron la casa que los albergó durante más de una década a petición de sus dueños, pues, al parecer, el predio será parte de un nuevo proyecto de vivienda. Por esa época, Leonardo decidió salir de la sociedad y desde entonces su hermana está a cargo de la tienda en un local pequeño a un par de cuadras de la antigua casa.
A principios de año, Ciudad Freak informó en sus redes sociales que cerrará sus puertas este fin de semana. La fundadora se lo atribuye, principalmente, a la falta de tiempo para encargarse del local y de otros proyectos que quiere emprender.
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Sin embargo, concede que los altos costos de ciertas herramientas, como la facturación electrónica, una baja en ventas y el no poder competir con los precios de marcas extranjeras, son factores que también influyeron en su decisión. “No cerramos porque la zona esté mal o porque hayamos quebrado. Un local físico tiene muchos gastos que no tiene una plataforma digital y a los pequeños comerciantes nos han clavado más impuestos. Ya lo de la tienda se me volvió un peso, algo insostenible”, asegura.
Pese a que las cifras reportadas por el DANE son positivas, no necesariamente reflejan la realidad de los emprendedores de la industria. Ciudad Freak es una de las 13.291 empresas registradas que se dedican a la moda en Colombia. Y una de las tantas que encontraron en el comercio digital una forma de seguir produciendo. “De unos años para acá se ha empezado a abrir mucho el comercio en línea, cosa que antes tampoco existía. Además, la gente ya nos conoce, tenemos la confianza del público y sabemos lo que le gusta, por eso vamos a lanzar con más fuerza nuestra página web”, señala Diana.
Durante los últimos días de la tienda, decenas de clientes se han acercado para despedirse y comprar los últimos artículos. La diseñadora cuenta que incluso tiene pedidos en países como Suiza. “Ha sido muy bonito ver el cariño de nuestra clientela y que se conviertan en nuestros amigos. Somos gente tratando de salir adelante con sus negocios y tenemos que apoyarnos entre nosotros. Es difícil, pero sí se puede emprender en esto”, concluye.