Antes de hacer presencia, una bandera blanca y verde lo delata. Cuando habla no hay duda, Andrés Fernández Acosta es tan antioqueño como los cultivos de flores de Rionegro o los cafetales de Amagá, Fredonia o Titiribí.
Hace dos semanas se posesionó como nuevo gerente del Instituto Agropecuario (ICA) y hasta ese momento se desempeñó como asesor para las regiones del Ministerio de Agricultura.
Pero su relación con el campo no se limita a los cargos públicos, pues este administrador de empresas agropecuarias de la Universidad Lasallista, de Medellín, creció entre el café, los cítricos, las flores y el ganado que siempre ha tenido su familia.
A sus 34 años busca continuar en el ICA la política que inició su antecesor Andrés Valencia Pinzón. Sobre éste y otros asuntos Fernández Acosta dialogó con El Espectador.
¿Cuáles son sus principales retos al frente del Instituto?
Lo primero que hay que hacer es un reconocimiento al doctor Andrés Valencia Pinzón. Él encontró una entidad que en su momento tenía muchas falencias, pero recibo con gratitud un instituto más moderno, con un mayor presupuesto, que se ha ido ganando año tras año con base en su ejecución, que está a la vanguardia de las necesidades del sector agropecuario.
De otro lado, todas las plagas, enfermedades y cualquier cosa que afecta a una planta o a un animal en Colombia me produce el mismo grado de estrés y la necesidad de trabajar en el problema.
Pero, ¿en qué quiere hacer énfasis?
Un legado que le tenemos que dejar a Colombia es que en mayo de 2009 debemos tener un país declarado como libre de aftosa. Eso es un tema que mucha gente no magnifica, pero se lo resumo: eso es lo que le va a permitir a Colombia venderle carne y sus subproductos a cualquier lugar del mundo.
Para eso tenemos que trabajar juntos, el ICA sólo no va a ser capaz, en esto se deben involucrar gobernaciones, alcaldías, los otros gremios y sobre todo los productores nacionales.
¿Cuándo se inicia el segundo ciclo de vacunación?
Comienza ahora el 27 de octubre y termina el 10 de diciembre, período durante el cual tenemos que inyectar 21,3 millones de dosis. De la mano de Fedegán, los ganaderos y de las entidades territoriales, creo que a final de año habremos cumplido con el ciclo. Eso es importante para enviarle a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), que es la que nos certificará como libre de aftosa y Dios mediante en mayo estaremos recibiendo en París esa certificación.
¿Hay cooperación con Venezuela para combatir la aftosa en la zona de frontera?
Los focos de Sardinata y Cúcuta están siendo controlados. Nosotros ya hicimos los sacrificios de los animales que hay en los seis predios en donde se encontró la enfermedad y se han hecho las compensaciones por esos sacrificios. Estamos próximos a concluir la labor que le corresponde al ICA en estos casos.
Al sistema venezolano le hemos pedido insistentemente que trabaje de la mano con nosotros. Voy a estar casi que permanentemente yendo allá porque quiero fortalecer la cooperación, porque es muy complicado querer tener el 100% de Colombia libre de aftosa sin la ayuda de nuestros vecinos.
De todos modos, hemos visto un cambio satisfactorio, porque han entendido que es también por el bien y la salud de ellos. Permanentemente hacemos evaluaciones de los correctivos que está tomando el Gobierno de Venezuela en frontera. Queremos adelantar allá una vacunación paralela a la nuestra en este segundo ciclo, pero también tenemos que pensar en la frontera con Ecuador, donde hay un intercambio importante de semovientes.
¿Y en cuanto a los protocolos con otros países?
El Presidente y el Ministro de Agricultura nos dicen siempre: “hagan goles misionales permanentes y consecuentes, que esa es la mejor manera de penetrar los mercados internacionales”, por eso son tan importantes los protocolos. Ése fue precisamente uno de los temas que más me sorprendió al llegar al ICA, pues la meta en el cuatrienio era firmar 40 protocolos y al día de hoy tenemos 53, que son el mecanismo que le facilita a los productos colombianos entrar a mercados externos.
Ahora queremos 100 protocolos de acá al 2012, también dejar al país como libre de Vaca Loca. Estamos liderando, de la mano del Gobierno y del gremio, una ley aviar que queremos sacar para fortalecer el sector en su producción de carne, huevo, de pollos de engorde y ahí estamos trabajando en el Congreso.
¿Cuáles son los principales obstáculos que encontró en el ICA?
Empecemos por las cosas bonitas, la misión es que el ICA sea el socio estratégico del agronegocio colombiano, queremos que Colombia deje de ver al ICA como un ente fiscalizador o ante el cual se hacen trámites. Administrativamente el reto más grande es convencer a la misma gente del Instituto de eso, y es claro que tenemos la responsabilidad de ser la máxima autoridad sanitaria y fitosanitaria.
Pero es claro que todos queremos saber que la plata de nuestros impuestos está siendo bien invertida, para ello queremos que para diciembre de 2008 el ICA tenga la certificación NTCGP 1000, en donde quedan estandarizados nuestros procesos internos para mayor claridad. Creo que eso lo debemos exigir todos los colombianos en las entidades oficiales. También buscamos mejorar la calificación de la Contraloría General de la República y pasar de 2,2 a 1,1.
¿Y la reestructuración del instituto?
Yo llego acá con la responsabilidad de hacer esa reestructuración, que no sólo es reducir la planta de personal, es hacer un análisis de los procesos que se adelantan acá y adecuar la planta a ese proceso, aunque todas las reestructuraciones tienen su costo en número de empleados.
Es un reto que queremos lograr antes de que finalice el año, porque yo también entiendo la angustia de mis muchachos, y me refiero a todos los empleados del ICA. Estamos haciendo los esfuerzos para que sea lo más rápido y lo menos traumático para que los colombianos cuenten con una institución fortalecida.
Algunos críticos del Gobierno señalan que su política agraria sólo busca proteger a los grandes terratenientes, ¿qué opina?
Primero me refiero al Ministerio de Agricultura y después al ICA, porque desde allá se trazan las políticas del sector. Créame algo, todos los programas que se han desarrollado desde el ministro Arias y el presidente Uribe se han diseñado para que lleguen a los más necesitados. Agro Ingreso Seguro es una muestra clara de ellos, si se analiza cuál es la distribución en créditos en distrito de riego, en asistencia técnica, se va a ver que se concentra en pequeños agricultores.
La oposición en general indica que el Gobierno sólo quiere beneficiar a los grandes industriales o a los terratenientes; eso no es cierto, pero aun así quiero hacer un comentario: la oposición tiene que dejar de ver al gran industrial como un enemigo.
Tal es el caso del sector floricultor, pues nos critican porque se les ha dado ayuda. La gente no sabe que por cada hectárea hay 16 empleos y medio; entonces por qué decir que un tipo que tiene 100 hectáreas y que genera 1.600 empleos va en contravía del desarrollo agropecuario del país. Es más, eso es un sofisma de distracción de la oposición y seguro que desde el ICA trabajamos para todos los campesinos.
En el agro aún existe mucha informalidad, ¿cómo mejorar esa situación desde el ICA?
Todo se trabaja a través de comunicación. Acá nos han enseñado que no se sabe qué es peor: no comunicar lo que se ha hecho o comunicar lo que no se ha hecho. Tenemos que comunicar permanentemente lo que se está haciendo, es una labor que nos hemos impuesto. Lo primero que queremos es que entiendan que el gerente del ICA es un muchachito que está estudiando y que está concentrado en las necesidades, oyendo permanentemente.
¿Aplicará su experiencia?
Claro, vengo de cuatro años de conocer las necesidades y ese conocimiento lo voy a aplicar acá. El ICA tiene que hacer una labor de acompañamiento, de certificación y encaminado en las regiones, para eso me tengo que apoyar en los gobernadores, alcaldes y secretarios de agricultura.
En este Gobierno ha habido un acercamiento. El tema de transferencia de tecnología es vital, el mismo Ministro de Agricultura nos ha dicho que de nada sirve que acá haya 20 mil doctores si dejan eso en un archivo de Word o Excel; lo que se requieren son acciones concretas en la gente, con capacitaciones, abriendo líneas de atención, facilitándoles la comunicación.
¿Cómo llegar a eso?
Vamos a hacer una campaña para que todos tengan acceso a las herramientas que tenemos dentro del ICA, que tiene que ser el socio estratégico del agronegocio colombiano.