“La entrada en vigencia del TLC, así como el convenio para evitar la doble tributación, fueron un marco regulatorio ideal para motivar la inversión chilena. También tiene mucho que ver lo medular: las oportunidades de negocios que se ofrecen, mercados atractivos, poco competitivos en algunos sectores o atomizados, un PIB per cápita en crecimiento, la estabilidad económica de Colombia, su estratégica posición geográfica, la confianza inversionista y un talento humano calificado”. Así lo explica José Palma, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industria Colombo Chilena.
En la actualidad hay 80 empresas de origen chileno instaladas en Colombia, principalmente en sectores estratégicos como el retail, los servicios financieros y forestales, y la construcción.
En el último año, el sector financiero ha comenzado a tener una relevancia especial gracias al aterrizaje del Banco Falabella, Corpbanca y la firma de valores Celfin Capital. “Los servicios bancarios, financieros, industriales y mineros pueden ser las próximas fuentes de crecimiento”, agrega.
Pero la creación de filiales no es la única estrategia utilizada para conquistar a los colombianos. “Los inversionistas chilenos han invertido principalmente en acciones, sobre todo de las petroleras Ecopetrol y Pacific Rubiales. Prefieren realizar las transacciones en dólares, para evitar confusiones con las tres monedas que utiliza el Mercado Intergrado Latinoamericano”, comenta Daniel Escobar, director de Investigaciones Económicas de Global Securities.