En junio, Robert Shiller, profesor de la Universidad de Yale, dijo que el mercado de finca raíz de Colombia le recordaba los inicios de la burbuja inmobiliaria estadounidense de una década atrás. Nueve meses después, la nación suramericana está mostrando bastante espuma, de acuerdo con Sergio Clavijo, miembro de la junta directiva del Banco de la República entre 1999 y 2005 y hoy presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF).
Después de que los precios de los inmuebles sufrieran un alza, con inflación ajustada, del 78% desde 2003, se espera que caigan a un máximo de 20% en los próximos dos años, debido a que la reducción del estímulo de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) está encareciendo los costos del mercado hipotecario. “Indudablemente, esta es una burbuja hipotecaria”, comentó Clavijo. “Debido al efecto de la disminución de liquidez a nivel global, sabemos que las tasas de interés van a subir, afectando de paso la adquisición de inmuebles”.
Las tasas hipotecarias en Colombia cayeron a 10,76% el mes pasado, o 0,03 puntos porcentuales desde la cifra histórica de julio. Este puede ser un comportamiento cortoplacista debido al alza de 2,3 puntos porcentuales en el comportamiento decenal del peso colombiano desde mayo, cuando la Fed señaló sus intenciones de reducir la liquidez, lo que impulsó a los bancos a elevar las tasas, de acuerdo con Citigroup Inc.
Los costos promedio de los préstamos en los países emergentes se elevaron 1,04 puntos porcentuales en el período descrito, mientras la decisión de la Fed aceleraba la demanda por activos de mayor riesgo.
El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo el pasado 21 de febrero que no veía señales de inflación en los precios de las propiedades. “No vemos una burbuja en los precios porque no corresponde a los fundamentales de la economía”, afirmó. “No podemos tomar decisiones macroeconómicas basadas en el precio de viviendas en barrios lujosos, donde la demanda es fuerte”.
Apartamentos de tres alcobas en un nuevo proyecto inmobiliario diseñado por el reconocido arquitecto Richard Meier en el sector de Chicó, en Bogotá, se están vendiendo a US$1,6 millones, de acuerdo con Ícono Urbano, firma responsable de su construcción.
Uno de dos alcobas en el Upper East Side de Manhattan promovido por Homehunts, firma especializada en propiedades de lujo, se vende por US$1.325 millones.
Los precios de inmuebles usados en Colombia aumentaron 11% en los primeros nueve meses de 2013 después de un alza de 15% el año anterior, según información recolectada por el Banco de la República.
Colombia elevará sus tasas hacia final de año en 1,25 puntos porcentuales, para alcanzar 4,5%, mientras la inflación se acelera a su objetivo de 3%, dijo Clavijo. Los precios a los consumidores se elevaron 2,32% en febrero frente al año anterior, el crecimiento más rápido en los últimos 14 meses, confirmó el DANE.
El mercado hipotecario ha ayudado a impulsar el crecimiento, mientras la industria y la agricultura han sufrido por el fortalecimiento del peso frente al dólar. La construcción fue el sector económico de más rápida expansión en el tercer trimestre de 2013, creciendo 23,1% sobre el año anterior. La producción manufacturera cayó 1% en ese mismo período.
Aunque la caída en los precios de los inmuebles se convertirá en un freno para la economía, es poco probable que conduzca a una crisis financiera por los bajos niveles de deuda hipotecaria, comentó Clavijo.
Las hipotecas comprenden alrededor del 6% del PIB colombiano, según la Titularizadora Colombiana, el principal emisor de garantías para respaldo hipotecario de la nación. Esa cifra se compara con los niveles del 8% del PIB brasileño y el 55% del estadounidense.
“Sería muy bueno contar con alguna corrección en los precios”, dijo Munir Jalil, analista del Citibank. “Sería saludable, y no creemos que una corrección vaya a liquidar al mercado”.