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La recesión ya entró a Estados Unidos

Datos de empleo muestran que contagio de menor crecimiento llega a sectores diferentes de vivienda y manufactura. La FED está preocupada por el acceso al crédito.

11 de marzo de 2008 - 02:20 p. m.
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En Estados Unidos se habla ya de que bancos como el Citibank y Merryl Lynch podrían perder cerca de 200 mil millones de dólares. El dato de pérdida de 63.000 empleos, conocido el viernes último, hizo sonar las alarmas. En la práctica se confirma que la economía norteamericana está en recesión, más allá de consideraciones académicas como que se presenten crecimientos negativos en dos trimestres consecutivos.

Resulta paradójico que la última cifra de desempleo haya caído una décima, hasta 4,8 por ciento, lo cual se asocia con que 450.000 personas dejaron de buscar empleo y ya no figuran en las estadísticas. La crisis de confianza en los mercados de crédito es sintomática del contagio que transmitió el sector inmobiliario al conjunto de la economía. Del tema ya habla incluso el principal asesor económico de la Casa Blanca, Edward Lazear, quien reconoció por primera vez la posibilidad de que el Producto Interno Bruto (PIB) del país se encoja.

La respuesta a la coyuntura por parte de la Reserva Federal (FED) ha sido intervenir en el mercado crediticio, con el anuncio de poner 100.000 millones de dólares a disposición de los bancos, en subastas especiales durante este mes. En declaraciones a la agencia EFE de Diane Swonk, economista jefe de Mesirow Financial, “el problema no es la falta de proyectos interesantes para construir edificios de oficinas o centros comerciales, sino conseguir los recursos para financiarlos”.

Sobre las consecuencias que en Colombia pudiera tener la situación de la economía estadounidense, Camilo Herrera, de la compañía de investigaciones Raddar, manifestó que “el país ha tenido crecimientos durante los últimos tres o cuatro años, impulsado por la inversión, situación que lo hace menos vulnerable a las coyunturas internacionales de la economía”.

Las autoridades monetarias de Estados Unidos esperan que hacia el próximo semestre las medidas tomadas con las reducciones de tasas comiencen a dar frutos y que regrese la confianza al consumo en los hogares. Desde septiembre pasado la FED ha reducido en 2,25 por ciento las tasas. Es de esperarse también que medidas como las de la Casa Blanca, de reducciones tributarias de unos 152.000 millones de dólares, estimulen el consumo. El tema exige una rápida aprobación del Congreso norteamericano. La iniciativa gubernamental incluye la devolución de 600 dólares por contribuyente y recortes fiscales para las empresas.

Parece haber consenso en que el contagio se extendió a sectores diferentes a los de vivienda y manufactura. “Estamos viendo que, definitivamente, el malestar se extiende hacia otras partes de la economía. La gran caída en las actividades empresariales es una inmensa luz roja” declaró Gus Faucher, director de macroeconomía en Moody’s Economy.com.

Otro elemento de alarma viene por el lado del endurecimiento de las entidades financieras para el otorgamiento de créditos. De acuerdo con una encuesta de la Reserva Federal, las entidades financieras están siendo más estrictas sobre los criterios para prestar a las empresas durante los últimos tres meses, por razones dirigidas a minimizar el riesgo, con lo cual el acceso al crédito se hace más difícil.

A la autoridad monetaria le preocupa el tema, en el panora más reducciones de tasas. Según el analista de Moody’s Economy.com continuará en un cuarto de punto en las reuniones de la FED en marzo, abril y mayo. La idea de reducir tasas es precisamente para estimular el acceso al crédito.

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