Joaquín Almunia, jefe de la Unión Europea (UE) para temas de competencia, sorprendió a la compañía de búsqueda estadounidense cuando dijo en la radio española que consideraba “inaceptables” las últimas propuestas para tratar su preocupación con respecto a la manipulación a su favor que Google hacía de los resultados.
Almunia dijo que la oferta de Google no “elimina nuestra preocupación con respecto a la competencia, y en particular la forma en que los rivales de Google son tratados cuando hacen búsquedas verticales, que incluyen la búsqueda de productos y comparación de precios, restaurantes, etcétera”. Llamó la atención sobre la respuesta negativa que recibió por parte de más de 100 rivales de Google.
El jefe de temas de competencia para la UE no elaboró en torno a sus preocupaciones específicas ni dejó claro si eran lo suficientemente significativas para que fuera probable presentar cargos formales contra Google.
Google ofreció cumplir las restricciones legales sobre la forma como presenta sus resultados de búsqueda, en un intento por evitar la amenaza de que la comisión presente cargos contra la empresa, que inicie una larga batalla legal, que posiblemente reciba multas y que haya limitaciones impuestas sobre la forma en que se desempeña.
“En este momento falta poco tiempo, pero la pelota sigue en el lado de Google”, dijo Almunia, pero añadió que “sin embargo, en poco tiempo la pelota estará de este lado de la cancha, y entonces será el momento de tomar decisiones”.
Esto abre la tercera ronda de conversaciones en torno a una propuesta de conciliación que ha sido refinada durante más de 18 meses de discusiones, lideradas por Almunia y Eric Schmidt, el presidente de Google. Es extremadamente extraño que las conversaciones en torno a temas antimonopolio se extiendan durante tanto tiempo o involucren tres ofertas formales.
La maniobra acontece menos de 3 meses después de que Almunia anunció un hito en la segunda fase de las negociaciones, que logró hacer “avances significativos”. El grupo de internet de Estados Unidos cerró algunos vacíos que le permitían evadir algunas reglas, y aumentó la visibilidad y la información que proporcionaba en vínculos obligatorios hacia servicios rivales, como los portales de compras o de restaurantes.