La exigencia hecha en una carta a José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, refleja la determinación de Rusia de frenar la integración de Ucrania a Europa y a otras organizaciones euroatlánticas, como la OTAN, incluso luego de anexar a Crimea y de crear una entidad separatista prorrusa en el oriente del país. Llega en medio de fuertes medidas contra los oligarcas rusos, ejemplificadas por el reciente arresto del empresario multimillonario Vladimir Yevtushenkov, extendida ayer por parte de una corte.
El tratado de integración fue la chispa que desató la crisis de 10 meses en Ucrania, luego de que Víktor Yanukóvich, el entonces presidente, se retirara del acuerdo a última hora. Petro Poroshenko, el nuevo presidente, ha hecho de la integración con la Unión Europea (UE) uno de los objetivos claves de su presidencia. No obstante, tal movida ha recibido la dura oposición de Moscú, que desea mantener a Ucrania dentro de su esfera de influencia económica.