Si hay una cruda escena que refleja la realidad del cambio climático, del fenómeno de El Niño y de la falta de conciencia que hay en el país por cuidar los recursos naturales, esa es la que está viviendo Colombia: los más importantes ríos con caudales históricamente bajos, represas muertas de sed, lagos que se están quedando sin fuentes y consumidores de agua potable que parecen no valorar el líquido.