Pocos temas son tan sensibles como el de la canasta familiar para los colombianos. Determina los aumentos en el costo de vida, mes a mes y establece cuáles grupos de productos y servicios muestran mayores aumentos de precios.
La semana anterior el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) actualizó la canasta familiar, para incluir productos y hábitos de consumo de los colombianos en los últimos 10 años. Se incluyeron nuevos productos y servicios
Por ello, se hace necesario conocer cuáles son las implicaciones para la gente del común.
¿Qué es la inflación?
Lo que mide el Índice de Precios al Consumidor (IPC) o lo que llamamos inflación, es el valor de un grupo de bienes y servicios que se miden cada mes. Para crear esta canasta, el DANE realiza una encuesta de ingresos y gastos, que permite determinar cuáles son los productos que más consumimos los colombianos.
Luego, se define cuánto pesa cada uno en el consumo de los hogares, porque no pesa lo mismo el arriendo que el teléfono en el total del consumo. A esta canasta con pesos definidos se le miden los precios cada mes, en las tiendas de barrio, los supermercados y almacenes especializados y se establecen las variaciones. Eso se llama inflación, el cambio de precios de toda la canasta de consumo de las compras más frecuentes de la gente.
¿Dónde merca el DANE?
Lo primero que debemos aclarar es que el DANE no merca, mide los precios, y al ser una metodología nacional con tres niveles de ingresos, en 24 ciudades, el dato general muy rara vez representa lo que siente cada ciudadano en su día a día. Por esto, la gente no le cree al DANE, pero el Banco Mundial reconoció la medición de la inflación en Colombia como una de las mejores del mundo. Lo que ocurre es que el DANE mide cada mes el cambio de los precios en todo el país, y por esto el caso de cada persona es muy distinto, porque no siempre compramos lo mismo cada mes, y por lo tanto vemos cambios diferentes.
¿Qué modificó la nueva metodología?
Básicamente es la misma. Pero cambiaron dos cosas: la cobertura de la medición y la composición de la canasta. El DANE pasó de medir 13 ciudades a 24, lo cual permite una visión más amplia y que se tenga más información de ciudades como Quibdó, Tunja o San Andrés para tomar decisiones de políticas públicas y privadas.
De otro lado, el cambio de la composición de la canasta era fundamental. Cada 10 años el DANE actualiza la canasta, porque el consumo de los hogares cambia y entran nuevos artículos al mercado, lo cual da como resultado que los hogares modifican sus hábitos de compra y por ello se debe modificar la medición de inflación.
El consumo cambió
La nueva metodología muestra cosas importantes en los nueve grupos de consumo que se miden, ante un aumento promedio mensual del consumo de 3,8% durante la última década. Se pasó de un consumo per cápita mensual de $264.000 en 1998 a uno de $597.000 en 2008, en lo cual se encontraron algunas novedades:
1. Alimentos redujo su participación en casi un punto porcentual, lo cual significa que permanece relativamente igual; con la particularidad de que el consumo de alimentos por fuera del hogar pasa de representar del 6% al 8%, aproximadamente.
2. Vivienda aumenta su participación en medio punto; la nueva medición recoge el aumento de cobertura de los servicios públicos y su aumento de precio, pasando de pesar un 2,8% a significar el 5,4%.
3. Vestuario y calzado pierde más de dos puntos porcentuales, situación que se explica porque hoy en día los precios de este grupo son casi los mismos de hace 10 años, debido a que desde la entrada de China al comercio mundial, los precios de la moda no han cambiado significativamente.
4. Salud reduce su participación en un punto y medio, por el aumento en la cobertura de los servicios durante los últimos 10 años. Esta medición incluye los pagos complementarios de salud, como los copagos y los bonos de medicina prepagada.
5. Educación gana un punto en participación, que se evidencian en la mayor cobertura e importancia de los estudios superiores, que pasan del 1% al 1,8%.
6. Diversión, cultura y esparcimiento pierde medio punto, lo cual refleja la variación de mercados como el de los discos, y el mejor valor que tiene la tecnología hoy, pese a que incluye el gasto en mascotas, que pesa el 0,1%.
7. Transporte y comunicaciones es el grupo que más espacio gana, logrando más de 5 puntos. Esto se debe a que este segmento es el más dinámico en el consumo en todo el mundo durante los últimos años. Por esto este grupo se divide en dos, para hacerle un mejor seguimiento. La gasolina triplica su participación, frente a los aumentos de precios de materias primas como el petróleo. Las comunicaciones se duplican por el mayor consumo, como es el caso de los celulares, que ya se incluye el precio del teléfono y no sólo de los minutos.
8. En los gastos varios se pierde casi punto y medio, pese a que las bebidas alcohólicas aumenten de 0,19% a 1,2%, multiplicando su peso casi diez veces, lo cual deja ver el aumento en la penetración de productos como el vino en el país.
Estos y muchos cambios más nos permiten comprender que se ha modificado nuestra estructura de gasto y por esto era necesario cambiar la estructura del IPC.
La canasta de los vecinos
Comparada con otros países de la región, nuestra medición es diferente debido a que algunos separan la medición de bebidas alcohólicas y restaurantes y hoteles, pero es evidente que la cobertura de Colombia es superior. (ver cuadro “Composición por países”)