El país tiene una gran expectativa de lo que será el año 2013 en materia de infraestructura de transporte, ya que según el Gobierno, concluyó el período de la estructuración y ahora debe venir la ejecución. Sin embargo, la vía para que la tan publicitada locomotora despegue no está del todo clara.
O por lo menos eso es lo que considera el presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), Juan Martín Caicedo Ferrer, quien cree que el inicio de la ejecución se demorará, especialmente en proyectos importantes que el Gobierno apenas está terminando de estructurar.
Y si bien se anunciaron inversiones por más de $40 billones, representadas en las llamadas licitaciones 4G (cuarta generación), estas no se reflejarán en 2013 como todo el mundo lo espera, pues estas obras dependen de que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) abra el proceso licitatorio.
Aunque el proceso de estructuración está terminado, ahora deberá adjudicarse y luego vendrá una etapa de preconstrucción que demorará varios meses antes de que se inicien los primeros trabajos, recalcó el dirigente.
Así las cosas, los que esperan que el país esté en obra este año tendrán que esperar hasta el otro, porque estas etapas son largas y prueba de ello es lo que ocurre con dos afamados proyectos: la Ruta del Sol y Autopistas de la Prosperidad. Ambos, adjudicados, están parados a la espera de solucionar problemas ambientales que han impedido que piezas de la locomotora les impriman velocidad a estos proyectos del presidente Santos.
No hay que desconocer que el país ha avanzado y que los proyectos de los Corredores viales de Mantenimiento y de Competitividad, que adjudicó el Instituto Nacional de Vías (Invías), impactarán positivamente con la iniciación de las obras en el primer trimestre del año, en las que se invertirán más de $2 billones.
Esta es la conclusión del presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI), Juan Martín Caicedo Ferrer, quien considera que al país se le vienen diciendo las verdades a medias. “Es verdad que se vienen los procesos licitatorios para adjudicar obras importantes que requiere el país, pero los estudios no se están haciendo como corresponde y dejan mucho que desear”, explicó.
Y agrega, enfático: “Estamos trabajando con la Agencia Nacional de Infraestructura para buscar mejorar los diseños de los proyectos con miras a que se realicen obras de calidad, porque son muchas las obras que requiere el país para enfrentar la entrada en vigencia de los tratados de libre comercio de Colombia con los países de la región y con Europa y Estados Unidos”.
Para sumar, hay que tener en cuenta la contratación de los entes regionales, procesos que quedaron listos para su ejecución. Sin embargo, cuenta el dirigente gremial, hay una gran preocupación por la forma como se estarían estructurando las licitaciones que se abrirán este año, ya que en los pliegos no se está exigiendo experiencia técnica a los constructores, que sí se pidió en proyectos como la Ruta del Sol y las Autopistas de la Prosperidad.
Entre los proyectos que están en construcción está la doble calzada en la vía Bogotá-Villavicencio; la culminación de la doble calzada Bogotá-Girardot; la terminación de la doble calzada Buga-Buenaventura. También hacen parte de este paquete de proyectos la vía Barranquilla-Cartagena; la transversal Cáqueza-Chocontá, corredor que permitirá sacar el tráfico pesado de Bogotá, especialmente las tractomulas que vienen de Puerto Gaitán y otras zonas petroleras del departamento del Meta y Casanare. Y, entre la línea de importancia, está a la espera la ejecución de las obras de modernización y ampliación del sistema aeroportuario del país.
* Redactor de ‘El Espectador’