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Los duros de provincia

En Colombia, país de regiones, el desarrollo empresarial se ha dado de manera descentralizada. Hablan los que mandan la parada fuera de la capital.

10 de abril de 2008 - 05:54 p. m.
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Pertenecen a una generación de empresarios formados en la academia, donde el empirismo y el olfato dieron paso a la planeación y a la gerencia por objetivos y resultados.

Son las personas con quienes necesariamente hay que hablar cuando se va a hacer negocios a las regiones. Algunos son herederos de emporios familiares, otros ejecutivos y administradores de grandes conglomerados.

Desde sus regiones tienen visión global e integral de los negocios, que los han llevado a dar proyección nacional e internacional a los conglomerados que manejan.

El hombre de la harina

Carlos Arcesio Paz (1)

Contagiado por los vientos revolucionarios del movimiento estudiantil en Colombia, Paz cursó estudios de administración de empresas en Eafit de Medellín.

Mientras tanto su padre Arcesio Paz construía las bases de lo que es hoy Harinera del Valle, líder del sector de molinería en el país. En 1988 tomó las riendas de la compañía, cuando soplaban vientos de apertura económica. En sus manos la compañía diversificó  mercados y decidió fabricar productos de consumo final y no sólo los insumos para la industria.

El gran salto ocurrió con la compra del ingenio María Luisa y de una participación en el Banco de Bogotá. Se puso a moler duro y consolidó varias adquisiciones: le compró a ‘Don Efra’ la Industria Harinera y luego le compró al Grupo Santo Domingo el Molino Águila, pastas La Muñeca y Doña Arepa. Hoy es el segundo fabricante de pastas del país, después de Doria, que pertenece al Grupo Nacional de Chocolates.

Para Paz “la riqueza de un país como Colombia está en las posibilidades de desarrollo e integración comercial que ofrecen las costas. Además, el país tiene enormes reservas de frontera agrícola en los Llanos y en la costa Caribe, que son otro

tesoro”. Agrega que “para ser un jugador exitoso en mercados regionales se necesitan virtudes empresariales, tener indicadores de clase mundial, cultura de excelencia, estrategia acertada, una ejecución fiel de la misma, visión amplia, progresista y un entorno amigable y constructivo en todos los sentidos”.

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De las galletas al comercio

Carlos Mario Giraldo (2)

Algunos lo consideran como el ‘delfín’ del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) para el siglo XXI. A comienzos de este año hubo reacomodo en el interior del conglomerado paisa y Giraldo pasó a ocupar la presidencia operativa del Comercio (retail) y la vicepresidencia ejecutiva del Grupo Empresarial Éxito. Antes se desempeñó como presidente de la Compañía de Galletas Noel y ocupó la vicepresidencia ejecutiva comercial del Grupo Chocolates.

Tal parece que a este abogado de la Universidad de Medellín,  máster en derecho de la Universidad de Tulane, lo quieren rotar por diversas áreas del Grupo para ampliar su visión.

Para Giraldo el poder de las regiones en Colombia se debe a las características propias de cada una, que a través de la historia dieron origen a desarrollos empresariales en varios negocios. “Antioquia tiene fortalezas en la industria textil y de confecciones, en el cluster de los servicios de salud y en los servicios de valor agregado. La clave está en trabajar en cluster y vocaciones de las regiones, acompañados de inversión, infraestructura y educación”, dijo.

Para Giraldo las empresas que se convierten en líderes regionales tienen un plan de largo plazo, están fundadas en valores  claros y con gobierno corporativo . Consideran que la globalización no es sólo exportaciones e importaciones, sino que se trata de un tema de mentalidad. Por ello, es un hombre para quien los negocios se hacen con el mundo.


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Heredero con proyección

Antonio Char (3)

Seguramente fue difícil para Fuad Char, cabeza de la Organización Olímpica, establecer cómo iba a repartir el poder entre sus hijos: político, empresarial y deportivo. Antonio asumió hace seis años el desafío de proyectar el negocio de comercio que comenzó su abuelo hace más de 50 años y que creció su padre hasta convertirlo en un conglomerado. El heredero recogió de su padre un concepto simple y visionario que transformó el negocio y estableció el camino: “Ganemos la mitad, pero vendamos cinco veces más”.

También ha mantenido la idea de crecer con capital propio y bajo endeudamiento, “aunque hay que mirar las posibilidades si son interesantes”, dijo Char, frente a la alternativa de la llegada de socios estratégicos. Con el olfato de familia Antonio implementó en los últimos años una estrategia de crecer a través de la compra de pequeñas cadenas de supermercados y droguerías. “Hoy tenemos 205 puntos de venta en 44 municipios del país, con lo cual se demuestra que es posible hacer empresa desde las regiones de Colombia”, aseguró Antonio Char.

Otra fortaleza de la familia, que ha mantenido, ha sido su visión para invertir en finca raíz, para lo cual destinaron desde hace muchos años los pesos que sobraban de la operación comercial. Crearon la constructora Portales Urbanos, participaron de

proyectos de centros comerciales y apalancaron el crecimiento de la cadena de comercio.

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El dueño del hato

Julián Jaramillo (4)

Claro, sencillo y descomplicado, así es el presidente de Alpina, una de las empresas insignia de la región Bogotá-Cundinamarca y desde allí protagonista de la industria láctea del país. Jaramillo maneja una compañía que hoy consume 870.000 litros diarios de leche y que de la mano de su presidente tiene claro su papel protagónico en la región, el país y el exterior.

En este administrador de empresas del Externado de Colombia, con especialización en finanzas internacionales en Nueva York University, no suena a cuento eso de estar en contacto con el consumidor. Lo vive, sale a las tiendas y supermercados. Por ello sabe que quiere la gente y hacia dónde orientar el negocio.

Eso implica compromiso con la calidad: “En la compañía se comparte la búsqueda de la excelencia en la calidad, que es el ADN de la empresa y la necesidad de estar en el corazón del consumidor”.

Sobre el desarrollo regional Jaramillo destacó que “Colombia es multirregional, no solamente el de la capital como sucede en otras geografías latinoamericanas. Alpina ha logrado posicionamiento pensando en las necesidades de las personas en cada región”, dijo.

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Crece la espuma del chocolate

Guillermo Ponce de León (5)

Ponerse al frente de una empresa familiar con tanta historia y realizaciones como Casa Lúker fue el reto al que se le midió Ponce de León en 2002. Este administrador de negocios asumió la conducción del conglomerado luego de la salida de la familia Restrepo de la administración, los herederos de don José Jesús Restrepo, quien en 1906  compró la fábrica de chocolates Lúker en Manizales.

Guillermo Ponce de León, un hombre de mente abierta que tenía en su mapa la internacionalización de la compañía, a la cual  incorporó la visión del fundador de fortalecerse en labores de mercadeo, porque lo que funciona no se toca, se mejora.

Diversificó el negocio y creó nuevas marcas de café como Café New Colony y Armonía, y la marca Vikingos, de productos de mar. También llegaron segmentos como artículos para el hogar con la marca La Joya; un jabón para loza Fassi y una línea de tocador. En alimentos compró Frutasa S. A., para procesar pulpa de fruta, así como la harinera Ricamasa. En Panamá compró, en el 2004, la empresa Productos Alimenticios Pascual, que lidera el mercado de galletas con más del 60%. Desde allí distribuye para Centroamérica.

Como buen administrador, profundizó las alianzas de producción y distribución  con multinacionales como Kelloggs y Kraft Nabisco, y se fortaleció en la distribución de los productos de la Alianza Team, de la cual forma parte a través de Grasas S .A., que tenía marcas como Aceite Oliosoya, Margarina La Buena y Aceite Gourmet, . En 1999 se integró en la Alianza, junto con Acegrasas, Fagrave y Gravetal, de la cual distribuye todo el portafolio de productos, lo que representa en la actualidad cerca del 40% de sus ingresos.

Para Guillermo Ponce “desde las regiones se puede hacer empresa, como lo demuestra la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (Eoic) de la Andi, según la cual la producción caldense creció en el primer trimestre del 2007 8,9%, superior al promedio nacional que fue de 8,3%”.

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