Los precios internacionales del petróleo parecen no tener techo. El Espectador habló con Luis Giusti, consultor internacional de temas energéticos, sobre el panorama mundial del mercado del crudo y sus implicaciones en Colombia.
¿Cuáles son las causas de los altos precios?
El mercado responde a dos cosas: los fundamentos y las percepciones. Los primeros son la oferta, la demanda y los inventarios. Las percepciones dependen de riesgos políticos, posibles interrupciones de suministro, fenómenos naturales y cosas de índole psicológico.
Hasta 2002 los precios se mantuvieron bajos, pero ocurrieron paros en Venezuela, la guerra en Irak y los atentados en Arabia Saudita. Los precios comenzaron a subir. Luego la demanda empezó a atenuarse y se anticipaban precios a la baja (entre US$60 y US$70 por barril) y los inventarios se mantenían bajos. Pero surgió la crisis del mercado hipotecario en Estados Unidos que generó un contagio. La Reserva Federal (FED) redujo las tasas, lo que disparó la caída del dólar. Millones de inversionistas huyeron del dólar y de mercados financieros y se refugiaron en futuros petroleros. Es así como en el precio actual de US$130, cerca de US$45 son financieros.
¿Hasta cuándo seguirán altos los precios?
Mientras se mantenga la debilidad del dólar y en particular el diferencial de políticas monetarias de la FED con el banco central de Europa y el Banco de Inglaterra, mientras no se acentúe la recesión económica y mientras la OPEP se resista a abrir la producción, con posibilidades de llegar a US$150 por barril, y si los aumentos de producción no-OPEP se quedan cortos.
¿Qué haría bajar los precios?
Si la recesión económica se sigue acentuando, si la demanda disminuye, si la OPEP decide abrir la producción y si se dinamiza el aumento de la producción no-OPEP. De ocurrir estas condiciones, los precios podrían bajar a unos US$100 a principios de 2009.
¿Cuándo comenzarían a bajar los precios?
En el tercer trimestre de este año, hasta US$100 hacia finales del año. Pero en el mediano plazo, 6 u 8 años, la tendencia es al alza. Aunque existen las reservas, la combinación de riesgos políticos, restricciones a las inversiones privadas en países productores hacen improbable garantizar el acceso de las reservas necesarias a los mercados.
¿Cuánto más puede durar el fenómeno de precios altos?
Actualmente existe una burbuja financiera cuyo efecto sobre los precios es de unos US$40-45 por barril. Si la percepción de los inversionistas cambia y comienzan a deshacerse de lo que se llaman posiciones largas (apuesta hacia el alza), los precios podrían caer vertiginosamente.
¿Cómo se puede proteger un país como Colombia de los altos precios?
Colombia tiene una situación buena, se autoabastece. Sin embargo, no está a salvo. La base del futuro de Colombia está en mantener la economía creciendo y generando empleo y bienestar. Se podría pensar en subsidios a los combustibles para atenuar el impacto, siempre y cuando ellos se instrumenten por canales específicos y de ninguna manera imponiéndoselos a Ecopetrol.
¿Y la acción de Ecopetrol?
Sucederá lo que decidan los accionistas. No hay ninguna razón para que baje, pues los resultados, y más importante los planes de la empresa, nos hablan de éxito.
El papel de la Opep
Para Luis Giusti, después del 2002, la Organizaciín de Países Productores de Petróleo Opep no ha tenido nada que hacer. Todos los anuncios de cuotas y techos de producción no han sido más que humo. Han gozado del doble beneficio de volumen y precio. En la segunda mitad de 2006 sus miembros entraron en pánico por una caída de US$30 en 3 meses, y por primera vez en mucho tiempo recortaron producción. Con los precios actuales se oye mucho la pregunta de si la Opep tiene la culpa. La respuesta es que no. Sin embargo, en este momento, la Opep es la que puede ponerle un alto a la escalada de precios, simplemente abriendo 1 o 2 millones de barriles por día.