A través del Programa de Aseguramiento y Subsidio para evitar la pérdida de cultivos, abanderado por Protabaco, el Ministerio de Agricultura y la firma Mapfre, los agricultores cuentan con amparos para enfrentar cambios extremos en el clima.
El Ministerio aporta el 60%, Protabaco el 6% y el Fondo Nacional del Tabaco el 20%. El 14% restante más el IVA, es el monto que debe asumir el agricultor para garantizar su cosecha, porcentaje que representa menos del 1.5% de los costos de producción del cultivador.
El Seguro de Cosecha permite cubrir hasta el 80% de los costos de producción, amparando cuatro riesgos fundamentales: sequía, exceso de humedad, granizo y enfermedades. Adicionalmente, en zonas de alto riesgo, el Seguro presta otros amparos adicionales por inundación y vientos fuertes.
“Los tabacaleros dependemos de un clima apropiado para poder vivir del campo. Por eso, para nosotros, contar con un seguro que nos permite estar a salvo de cualquier inclemencia que arruine nuestras cosechas es esencial”, señala Diana Patricia Galeano, cultivadora tabacalera en el municipio de La Unión.
La entidad que realiza el desembolso es la aseguradora Mapfre y el trámite operativo lo realiza Protabaco, la cual le suministra a Mapfre registros históricos de rendimientos del cultivo afectado para que ésta haga las inspecciones in situ. El porcentaje de afectación tenido en cuenta está proporcionalmente relacionado a lo pactado con el agricultor en las pólizas del seguro.
El monto del seguro, de acuerdo con José Luis Cárdenas, director de asuntos económicos y gobierno de Protabaco, “depende del tipo de tabaco afectado. Una hectárea de tabaco burley está estimada en $6.000.000, el virginia en $8.000.000 y el tabaco negro en $4.000.000. Este seguro no sólo impide que el agricultor pierda su inversión sino que asegura la calidad del cultivo, el cual sirve de materia prima para la fabricación de cigarrillos para marcas como Mustang y Premier, los cuales son producidos 100% con tabaco nacional”.
Mientras para el año 2008 se había asegurado el 37% de la superficie cultivada por los agricultores de Protabaco, para el 2010, esta cifra alcanzó el 76% de los cultivos teniendo incidencia en los departamentos de Santander, Norte de Santander, Boyacá, Huila y Valle del Cauca.
Durante la ola invernal, sólo 15 tabacaleros del norte del Valle resultaron afectados, el Banco Agrario les condonó en un 95% las deudas que tenían con esa entidad bancaria y el 5% restante de la deuda fue solventada por medio de subsidios establecidos por Protabaco, de su programa de responsabilidad social empresarial.
Según datos del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, este seguro de cosecha, ha sido una iniciativa exitosa que se debe replicar a otros sectores del agro colombiano, pues únicamente el 1% de los cultivos en el país cuentan con este instrumento de protección.
En el momento, el Gobierno dialoga con la Confederación Nacional de Cafeteros y los bananeros, especialmente del Urabá, para que se aseguren.
Por eso, mediante el decreto 126 de enero de 2011, el Gobierno nacional crea la Dirección Nacional de Riesgos Agropecuarios, la cual se encargará de diseñar y estructurar una política de riesgos y administrar la información a través de reportes geográfico, la cual tendrá una orientación sectorial, para que las pólizas de cada sector se ajusten a sus diferentes necesidades. Durante esta semana, una delegación del Banco Mundial estuvo realizando un programa de asistencia en la constitución de la Dirección.
Iván Darío Royade Agudelo, secretario privado del ministro de Agricultura y encargado del montaje de la Dirección Nacional de Riesgos Agropecuarios, afirma que “de las casi 5 millones de hectáreas agrícolas en el país, sólo 45.740 están aseguradas. Además, el dinero que el gobierno dispuso para el seguro se está quedando, pues en 2009 se contaba con $25.110 millones y se consumieron sólo $5.040 millones. El año pasado teníamos $20.000 millones y fueron utilizados $9.434 millones”.
Royade aseguró que “quienes tomen el Fondo Agropecuario de Garantías (FAG), les podrán descontar total o parcialmente el valor de la prima del seguro”. También agregó que la misión del Gobierno es la de “convertir el campo colombiano en un sistema agrícola moderno. Unas de las medidas que se tomarán será la de cambiar la vocación que tiene la bolsa mercantil de Colombia y reorientarla a la agrícola, para así contar con un agente activo que nos permita regular los riesgos agropecuarios y tener un sistema generador de precios”. Además anunció la llegada de empresas aseguradoras extranjeras para que exista mayor oferta a los productores agrícolas.La meta del Ministerio es llevar esta iniciativa a por lo menos el 15% del agro en Colombia.