Los líderes europeos están diseñando una serie de propuestas para presentarlas en una cumbre informal de la Unión Europea esta semana y que han sido rechazadas anteriormente por Alemania. Esto ejerce presión sobre la canciller Ángela Merkel, la mujer fuerte de la Eurozona.
Las propuestas, que podrían incluir el uso de 500.000 millones de euros en el fondo de rescate de la Eurozona para recapitalizar directamente los bancos atribulados del continente, y bonos de la Eurozona emitidos mutuamente, han sido apoyadas por algunos líderes en el pasado, pero fueron eliminadas de la agenda por las objeciones de la canciller de Alemania.
Las discusiones se hacen más urgentes en medio de señales de presión en partes del sistema bancario, que algunos analistas han descrito como un pánico bancario en cámara lenta, algo que se venía vaticinando.
Su resurrección es la señal más reciente de que la elección de François Hollande en Francia ha alterado los términos del debate de la crisis de la Eurozona, lo cual les brinda a los abogados de dichas medidas (que incluyen a José Manuel Barroso, el presidente de la Comisión Europea, y Mario Monti, el primer ministro de Italia) un nuevo y poderoso aliado.
Esto también refleja la creencia cada vez más fuerte entre algunos líderes de que la inestabilidad en Grecia requiere una revisión de los procedimientos de crisis, para asegurarse de que son lo suficientemente sólidos para lidiar con una posible salida de Grecia de la Eurozona.
“Si permitimos que Grecia se hunda, la protección para el resto de la Eurozona tendrá que ser mucho más sólida”, dijo un importante político involucrado en las deliberaciones. Los funcionarios europeos advirtieron que la cumbre del miércoles se centraría en las propuestas para alentar el crecimiento, más que en medidas de respuesta a la crisis. Sin embargo, un alto funcionario europeo dijo que la crisis de Grecia ha generado discusiones “paralelas”, que tratan en particular sobre maneras de fortalecer el sector bancario de Europa.
Altos funcionarios dijeron que dichas conversaciones se habían centrado en utilizar el Mecanismo de Estabilidad Europeo, que dispone de 500.000 millones de euros para inyectar de forma directa capital a los bancos. Las discusiones se han intensificado en los días previos a la cumbre. Hollande también dijo luego de la reunión del G8 el fin de semana que tenía apoyo de otros líderes para presentar el tema del bono de la Eurozona.
Otra medida controversial que ha regresado a la agenda pública son las compras ilimitadas de bonos españoles e italianos por parte del Banco Central Europeo (BCE), una idea a la que Alemania se oponía, pero que fue defendida por el ministro de Hacienda de Polonia.
“Europa debe escapar a la alternativa del diablo de no poder mantener a Grecia en el euro y no ser capaz de arriesgarse a dejarla ir”, dijo Jacek Rostowski en un artículo publicado en el Financial Times. “Necesitamos la buena disposición del BCE para intervenir masivamente en el mercado de bonos soberanos, tan sólo en caso de que un país en realidad abandone la Zona Euro”.