El ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, descartó que el Gobierno vaya a expedir un decreto para reducir el componente de biocombustibles en la gasolina y en el Acpm.
«Muchas de las siembras actuales o las que están en marcha dependen de una estabilidad o de una proyección de crecimiento en la mezcla de biocombustibles», dijo el Ministro quien reiteró el compromiso del Gobierno con la política de biocombustibles.
El presidente de Fedepalma, Jens Meza aseguró que en el país ya existe la suficiente palma sembrada para atender la demanda de biodiesel que implicaría una mezcla de 20%. «Ya está sembrada la palma para la mezcla B20», dijo el directivo.
En materia de producción, Meza manifestó que al cierre de este año se prevé producir 900.000 toneladas de aceite de palma. Recordó que 2010 cerró a la baja en producción, con 753.000 toneladas de aceite, lo que implica obtener 3 toneladas por cada hectárea cultivada.
“Quería transmitirles esta voz de tranquilidad. No se va a expedir ningún decreto inconsulto ni se va a cambiar — así algunos productores de la Unión Europea hayan hecho planteamientos en ese sentido — la mezcla y reglas de juego sobre las cuales está trazada esta política”, subrayó el ministro Restrepo Salazar.
El ministro ratificó ante los palmicultores el compromiso de la administración del presidente Juan Manuel Santos sobre la política nacional de biocombustibles.
“El Gobierno mantiene la política de biocombustibles como una política de Estado. Cualquier cambio en el porcentaje se concertará en la Comisión Intersectorial para el manejo de los Biocombustibles teniendo en cuenta la capacidad de producción nacional y los resultados de los estudios técnicos”, subrayó Restrepo.
Actualmente están funcionando en el país siete plantas de biodiesel a partir de aceite de palma, con una capacidad de producción de 526 mil toneladas al año.
Rigen en el país las mezclas de 10 por ciento de biodiesel en la Costa Atlántica, Santander, Antioquia, Chocó, Caquetá, Huila, Tolima y Putumayo y el occidente del país y del siete por ciento en el interior del país, es decir Cundinamarca, Boyacá, Meta, Guaviare, Casanare, Vichada y Guainía.