La agencia de calificación Moody’s degradó la nota máxima atribuible a un emisor de deuda griega, público o privado, por el «creciente riesgo» de que Atenas abandone la zona euro, informó en un comunicado.
Esta medida no afecta a la deuda soberana, calificada con la nota «C», pero puede ser aplicada a los emisores de deudas vinculados a empresas extranjeras o con activos fuera de Grecia, que está pasando por grandes dificultades económicas, precisó Moody’s.
De esta forma, la agencia otorga una nota de «Caa2» en toda emisión de deuda griega, lo que significa un riesgo extremadamente grande y cercano al default, frente a la actual «B1».
La reestructuración de la deuda soberana griega permitió condonar unos 107.000 millones de euros de títulos en manos de los acreedores privados.