Después de una lluvia de críticas contra la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios por las escasas acciones en contra de las generadoras de energía quienes han manifestado la posibilidad de dejar de operar y de esa forma exponer al país a un posible apagón, el ente regulador anunció formalmente una multa contra Electricaribe por la interrupción del servicio de energía a unos 40 mil usuarios de Barranquilla y Soledad entre el 4 y el 7 de mayo.
En un comunicado de prensa, la Superservicios informó de una sanción por $1.288 millones. “Esta sanción, la más alta que actualmente puede imponer la Superintendencia, se derivó de una investigación administrativa iniciada por la entidad el 17 de mayo de 2014, luego de registrarse un incendio en la Subestación Eléctrica 20 de Julio que afectó el suministro de energía y de acueducto a los habitantes de la zona”.
¿Y qué se concluyó? Que Electricaribe incurrió en violación de normas relacionadas con fallas en la prestación del servicio e incumplimiento a los requisitos técnicos generales establecidos en el Reglamento de Instalaciones Eléctricas (RETIE) para las subestaciones y celdas de alta tensión.
La superintendente de Servicios Públicos, Patricia Duque, le había dicho a El Espectador un par de semanas atrás de este anuncio que sancionar a Electricaribe no solucionaba sus problemas en la prestación del servicio, pues básicamente era una empresa con problemas financieros que se enfrentaba, además, a la elevada tasa de ilegalidad que hay en la Costa Caribe por parte de muchos usuarios que reciben la luz sin pagar por ella.