La Superintendencia de Transporte impuso una multa de $267 millones a la Cooperativa de Transportes Especiales del Oriente (Cootransespeciales del Oriente), sociedad vinculada al bus de placas USA 251 que se accidentó en Ecuador en agosto de 2018: siniestro que dejó 24 personas muertas, de los cuales 19 eran colombianos (recuerda la noticia aquí).
La entidad impuso la sanción luego de encontrar que Cootransespeciales del Oriente no ejercía ningún control sobre el vehículo accidentado.
“No vigiló que el conductor involucrado en el siniestro contara con la licencia de conducción requerida para la debida prestación del servicio público de transporte terrestre; No ejecutaba controles mecánicos ni técnicos del vehículo desde diciembre de 2017; No impartió capacitaciones a la totalidad de los conductores con los que presta el servicio público de transporte terrestre automotor especial”, fueron algunos de los hallazgos de la investigación.
Según la Supertransporte «este caso cobra especial relevancia para el transporte terrestre de pasajeros, en la medida que destaca el deber de las empresas de controlar el parque automotor vinculado a la misma, así como explica por qué las empresas deben verificar que los conductores cuenten con la licencia de conducción apropiada para el servicio”.
De hecho, durante la investigación el representante legal la cooperativa de transporte manifestó en declaración juramentada que “la empresa no había tenido control alguno del rodante de placas USA-251 desde el mes de diciembre del 2017”.
Contra la decisión de la Supertransporte procede recurso de reposición y en subsidio de apelación.